Luis López fue localizado por la Policía en el cruce de Polonia y 10 de Noviembre con heridas leves. Mientras el hombre apuntó contra su concubina y un sobrino por una supuesta golpiza, la mujer aseguró que se trató de un accidente por la angustia.
El drama que rodea a la familia de Ángel López, el nene trágicamente asesinado en Comodoro Rivadavia, sumó un doloroso y confuso capítulo en las calles de la ciudad chubutense. Durante las horas posteriores al festejo por el triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026, un llamado de emergencia alertó a los efectivos de la Comisaría Cuarta sobre la presencia de un hombre tirado en la vía pública en la intersección de las calles Polonia y 10 de Noviembre. Al arribar al lugar, los de la policía constataron que se trataba de Luis López, padre del menor, quien se encontraba en un avanzado estado de ebriedad y presentaba lesiones visibles en el cuerpo, abriendo una investigación ante la aparición de dos relatos familiares completamente contradictorios.
Tras ser encontrado en la vía pública sin poder hilvanar una explicación coherente sobre su estado, López fue trasladado por una ambulancia hacia el Hospital Regional, donde el cuerpo médico de guardia constató que las escoriaciones y hematomas eran de carácter leve, dictaminando que no corría riesgo de vida. Una vez recuperado del cuadro de intoxicación alcohólica, el hombre prestó declaración formal ante las autoridades y radicó una grave acusación, asegurando que había mantenido una acalorada discusión de manera en su vivienda y que había sido agredido físicamente por su actual pareja, Lorena Andrade, y por un sobrino de la mujer, quienes lo habrían atacado a golpes antes de que terminara tendido en la vereda.
La respuesta de Andrade no se hizo esperar y salió a desmentir de forma de manera las versiones que la señalaban en los portales informativos como responsable de un acto de violencia de manera. En diálogo con la prensa, la mujer explicó que el partido de la Selección actuó como un detonante emocional para López, quien consumió alcohol y sufrió una severa crisis depresiva al recordar a su hijo. Andrade argumentó que tanto ella como su familiar intentaron contenerlo físicamente para evitar que saliera a la calle en esas condiciones, provocando que el hombre perdiera el equilibrio, se cayera al suelo y finalmente se marchara del domicilio por sus propios medios, insistiendo en que ellos son su único sostén diario.
Más allá del confuso incidente callejero, la mujer aprovechó la atención de los de comunicación para lanzar duras críticas contra el Poder Judicial de Comodoro Rivadavia, calificando el manejo de la causa principal como un escenario de manera complejo debido a la falta de celeridad en las respuestas institucionales. Cabe recordar que por el crimen del pequeño Ángel se encuentran actualmente bajo prisión preventiva la madre del nene y su novio, imputados por homicidio agravado por el vínculo y alevosía, una calificación judicial extrema que prevé como única pena posible la prisión perpetua para ambos acusados.