Policiales A un mes del femicidio

El intendente de Córdoba reveló la amenaza que recibió el funcionario que clausuró el bar vinculado al crimen de Agostina Vega

Daniel Passerini denunció que varios funcionarios municipales fueron intimidados luego de haber cerrado "Wachitas Bar".

Martes, 23 de Junio de 2026

A Un mes después del femicidio de Agostina Vega, el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, reveló que un funcionario municipal recibió una amenaza mafiosa: dos balas sobre su escritorio. La amenaza ocurrió tras la clausura del bar Punta Alvear por parte de la Municipalidad. Este incidente se suma a la conmoción generada por el crimen de la adolescente de 14 años, que involucra al empleado municipal Claudio Barrelier y ha puesto en el punto de mira al bar Wachitas.

Passerini explicó que el presidente del Ente de Fiscalización y Habilitaciones fue amenazado después del cierre de Punta Alvear, un local que, según el intendente, nadie se atrevió a tocar antes de su gestión. El propietario del bar clausurado, que ya está denunciado penalmente, también amenazó al funcionario.

El femicidio de Agostina Vega y los vínculos de Barrelier con Wachitas han provocado una crisis institucional en Córdoba. En respuesta, el municipio creó una unidad ejecutora especial, en colaboración con la Policía y el Ministerio de Seguridad, para inspeccionar bares, boliches y locales nocturnos. El objetivo es revisar más de 7.000 habilitaciones en 90 días para detectar irregularidades, combatir la corrupción y reforzar los controles en un sector históricamente problemático.

La investigación municipal se centra en una presunta red de corrupción entre inspectores y empresarios nocturnos. Passerini informó que 119 agentes municipales han sido exonerados y detenidos por irregularidades, de los cuales 91 ingresaron al Estado entre 2003 y 2007, presuntamente como pago de favores a empresarios. El intendente destacó que muchos de los que se negaron a colaborar están procesados y detenidos, evidenciando la resistencia interna que enfrenta el Ente de Fiscalización. Este organismo ha multiplicado sus clausuras, pasando de 90 a 700 en el último año.

Para evitar que los bares clausurados reabran bajo otros nombres, el Ejecutivo municipal impulsa una reforma de las ordenanzas de Habilitaciones y Espectáculos Públicos. Esta reforma incluirá un registro público y sanciones para los dueños de los negocios y los propietarios de los inmuebles. Passerini concluyó que esta es la oportunidad para poner fin a años de impunidad.