Policiales Creador de la Vendimia Gay

Imputaron al empresario nocturno "Tito" Bustos por fraude y falsedad ideológica en Mendoza

La Justicia investiga una maniobra millonaria vinculada a la venta del histórico inmueble donde funcionó el boliche Treinta y Pico. La fiscalía le atribuye haber liquidado el principal activo de la sociedad a un precio vil y mediante actas presuntamente falsas, perjudicando a una de las socias fundadoras.

Martes, 2 de Junio de 2026

La justicia mendocina avanzó formalmente contra una de las figuras más emblemáticas de la actividad nocturna y cultural de la provincia. Ricardo "Tito" Bustos, reconocido históricamente por ser el creador de la Vendimia Gay y propietario de diversos locales bailables, fue imputado por la fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi. 

La funcionaria judicial le atribuyó los delitos de administración fraudulenta en concurso real con falsedad ideológica, en el marco de una causa que investiga el vaciamiento y la venta presuntamente irregular del edificio donde funcionaba el boliche Treinta y Pico. El empresario compareció ante la fiscalía, fue notificado de la acusación y optó por su derecho constitucional de no declarar, al tiempo que solicitó una autorización para salir del país por tres meses que ya cuenta con la férrea oposición de la querella.

La investigación penal, que cuenta con el aval del fiscal en jefe Alejandro Iturbide y el impulso del abogado querellante Lucas Colucci, se concentra en el destino de Proyecto Omega S.A. Esta sociedad anónima fue constituida en el año 2005 por Bustos, Sandra Mabel Miranda y Ángel Ramón Silicato, distribuyéndose el capital en tres partes iguales con el objetivo de explotar el circuito nocturno de la capital provincial. 

Un año después de su fundación, la firma adquirió su activo más valioso: el estratégico inmueble de la calle Rioja, sede del recordado local bailable. Con el transcurso del tiempo, Bustos compró la porción de Silicato y la transfirió a su hermana, logrando que la familia controlara dos tercios de la empresa y ubicándolo a él como presidente, mientras Miranda retenía el tercio restante.

La maniobra delictiva bajo la lupa judicial se habría desencadenado luego de que Miranda rechazara sistemáticamente las ofertas de Bustos para comprar sus acciones, al considerar que los montos ofrecidos eran ridículamente inferiores al valor de mercado de la empresa y del terreno. Ante la negativa de la mujer, la acusación sostiene que el empresario avanzó de todos modos con la liquidación del patrimonio societario. En junio de 2022, Bustos concretó la venta del histórico inmueble de calle Rioja a otra firma por una suma de 18,5 millones de pesos, un valor que los peritos e investigadores califican como una cifra vil, muy por debajo de la cotización real de la propiedad.

La instrucción penal determinó que la operación comercial se realizó en absoluto secreto y de espaldas a los mecanismos legales obligatorios. Al tratarse de la venta del principal y prácticamente único bien de la sociedad anónima, la normativa exigía la convocatoria a una asamblea extraordinaria de accionistas. 

Para el Ministerio Público Fiscal, Bustos excedió abiertamente las facultades de su cargo de presidente y utilizó documentación irregular para consumar la transferencia del predio. La hipótesis de la fiscalía señala que se confeccionaron y utilizaron actas societarias con datos falsos, haciendo constar decisiones y consentimientos que la socia damnificada jamás aprobó ni firmó.

Sobre la base de estos elementos probatorios, la fiscal Muscianisi encuadró el accionar del empresario bajo la figura de administración fraudulenta, debido al perjuicio directo ocasionado al patrimonio de la sociedad y de la socia minoritaria, y la de falsedad ideológica, por haber introducido declaraciones falsas en instrumentos públicos y societarios con el fin de viabilizar la escritura de venta.

La imputación genera una fuerte repercusión institucional dada la alta exposición pública del acusado. "Tito" Bustos es una personalidad de enorme relieve en el ambiente empresarial y de la diversidad en la provincia de Mendoza; en 1996 fue el mentor y principal impulsor de la primera edición de la Vendimia Gay (luego denominada "Vendimia para Todos"), un evento que con las décadas se transformó en una de las celebraciones oficiales más populosas y representativas de la comunidad de la provincia durante el calendario de la Fiesta Nacional de la Vendimia.