El informe forense confirmó que Roberto Alleruzzo sufrió un fuerte golpe en la cabeza. Hay dos detenidos y la Justicia avanza en la investigación.
La investigación por el asesinato de Roberto Alleruzzo, el rapero conocido como "Mike Dee" o "Tito", está en curso. Mientras se aclaran los últimos detalles de este crimen, familiares y amigos lo despidieron este sábado en la cochería Pache, frente al cementerio municipal de Morón.
En tanto, la causa judicial sumó en las últimas horas un dato clave: la autopsia confirmó que la muerte fue un "traumatismo encéfalo craneal grave".
El informe preliminar, que ya está en manos del fiscal Claudio Oviedo de la UFI N° 5 de Morón, también detalló que el cuerpo presentaba otras heridas menores, algunas producidas en vida y otras después de la muerte, según informó Primer Plano Online. Con esta información, se comprueba el relato de uno de los testigos, que aseguró haber visto a Alleruzzo ensangrentado el martes por la tarde. En ese momento, el rapero habría revelado que le pegaron y le robaron el celular.
Joel Ramsés B. (29) fue detenido el 2 de abril, mismo día del hallazgo del cuerpo, y está imputado por robo seguido de homicidio criminis causae -matar para ocultar otro delito-. Por este delito, podría ser condenado a prisión perpetua. Este sospechoso estuvo preso durante cinco meses por un caso de robo y había quedado en libertad hace cinco días, detalló el medio citado.
El viernes, B. declaró ante la Justicia y negó haber matado a Mike Dee. Admitió que estuvo en la casa de la víctima junto a Pablo G., el otro detenido, y que ambos solían reunirse allí "a drogarse". B. contó que cuando llegó, Alleruzzo ya estaba golpeado y que después se fue. Volvió al día siguiente, pero no volvió a ver a la víctima.
En su comparecencia, también hizo referencia al episodio con Rosa Leal, kiosquera del barrio. La mujer relató que el martes a la noche B. se acercó a su local y le pidió un jabón para sacar sangre de la ropa. Ella lo escuchó hablar sobre la golpiza que le habían dado a Alleruzzo.
"Cuando yo llegué a la casa Tito ya estaba golpeado. Fui para drogarme y ya estaba Pablo, que llegó antes que yo. Después me fui y al otro día volví y ya a Tito no lo vi. Nos quedamos hasta las 5 de la tarde. Y lo del kiosco es verdad: fui a pedir un jabón porque empecé a trabajar en un frigorífico", declaró.
En tanto, Pablo G. fue aprehendido este sábado, tras estar prófugo por dos días. Mediante tareas de campo realizadas por los agentes, localizaron el paradero del fugitivo. Este sábado, el sospechoso pactó su entrega en la intersección de las calles Mitre y Belgrano de Morón, donde fue detenido y trasladado a la Comisaría 1ra. de la misma localidad. El operativo estuvo a cargo del mayor Dante Pérez Bianchi, director de la DDI la misma localidad.
Conforme avanza la causa, los investigadores descartaron que el crimen haya sido perpetrado por una banda de usurpadores. Tampoco se trató de un intento de quedarse con la vivienda, como circularon algunos rumores. El foco ahora está en determinar cómo accedían a la droga los involucradosy qué desencadenó la violencia fatal.
En paralelo, el Municipio de Morón anunció un operativo de limpieza en la vivienda y en la cuadra para intentar devolver la tranquilidad al barrio.
La causa está siendo investigada bajo la carátula de homicidio por la UFI N° 5 de Morón, a cargo del doctor Claudio Oviedo.