Policiales Terrible

Una investigadora del Conicet fue asesinada por su pareja: el hombre luego les disparó a sus perros y se mató

El hombre luego mató a tiros a sus perros y se quitó la vida. Un familiar los encontró a todos muertos en su casa.

Viernes, 3 de Abril de 2026
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Un macabro suceso conmocionó a todos en el barrio Candioti Norte de la ciudad de Santa Fe, donde inicialmente un matrimonio y su perra fueron encontrados sin vida dentro de la casa en la que convivían. Todos presentaban heridas de bala y el hombre tenía un arma en la mano.

El impactante escenario fue descubierto por un familiar que se acercó al domicilio porque no respondían los celulares y se encontró con la sangrienta escena. La principal hipótesis apunta a un femicidio seguido de suicidio.

Según las primeras pericias, el hecho habría ocurrido entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves en la casa ubicada en el cruce de calles Necochea y Domingo Silva.

La mujer fue identificada como Silvina Rosa Drago (56), una prestigiosa bioquímica de la ciudad que se desempeñaba como investigadora en el CONICET. El hombre, Héctor Riego (63), también era bioquímico, pero según contaron algunos vecinos, no trabajaba.

Drago fue acribillada a balazos en su propia cama; su cuerpo presentaba ocho heridas de bala. Riego, por su parte, murió de un solo disparo y fue encontrado en el baño, dentro de la bañadera, con una pistola calibre 6.35 mm en la mano. Una de las perras del matrimonio, la mayor, también recibió un balazo fatal.

Un familiar descubrió los cuerpos

De acuerdo con la información publicada por El Litoral, los familiares de Silvina perdieron el contacto con ella el miércoles por la noche. Al día siguiente, la mujer no fue a visitar a su mamá, como lo hacía habitualmente.

Le mandaron mensajes y la llamaron, pero no contestaba. Notaron que su última actividad en el celular había sido la noche anterior y empezaron a preocuparse. Esa misma noche, la hermana y su esposo se acercaron a la casa.

Después de tocar la puerta por un largo rato y no obtener ninguna respuesta, el hombre decidió entrar. Lo primero que vio fue a "la perrita más viejita" muerta en el living, arriba de un charco de sangre, indicó el citado medio.

Esa escena daba cuenta de que algo malo había pasado. "Llamá a la policía", le habría dicho a su pareja antes de descubrir los cuerpos. Al continuar con la inspección, encontró los cuerpos sin vida de su cuñada y su pareja.

La única que había quedado viva en la casa era la perra más chica, hija de la perra fallecida. Tenía mancha de sangre en la cara, que creen que pudo haber sido por el roce de una bala. "Se ve que también la quiso matar, pero le erró", dijo una vecina al medio.

El forense que revisó los cuerpos indicó que llevaban unas 24 horas muertos. Sin embargo, la precisión sobre la hora de la muerte y lo que la desencadenó se conocerá con los resultados de las autopsias.

El caso quedó en manos del fiscalen turno de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), el doctor Estanislao Giavedoni. La investigación continúa.