Mendoza Preocupación 

Mema tras las fuertes tormentas en Mendoza: "Cae mucha agua en poco tiempo y no toda la infraestructura está preparada"

El ministro de Gobierno se refirió a las consecuencias del temporal que dejó calles y viviendas anegadas, socavones y desbordes cloacales, especialmente en Guaymallén. Reconoció las limitaciones del sistema ante fenómenos extremos, defendió las inversiones en colectores y remarcó cuáles son las zonas más críticas de la provincia.

Martes, 13 de Octubre de 2026

El ministro de Gobierno, Natalio Mema, analizó este martes las graves consecuencias que dejó en la provincia el intenso temporal desatado este lunes, el cual provocó viviendas y calles anegadas, filtraciones en techos, desbordes cloacales, socavones en rutas y caída de granizo. Guaymallén se posicionó como el departamento más afectado, aunque los daños se extendieron a otros puntos del territorio provincial, dejando en evidencia los límites de la infraestructura actual.

"Obviamente hay infraestructura que mitiga, pero el fenómeno viene. Ustedes vieron lo que pasó ayer con las tormentas: cae mucha agua en poco tiempo y no toda la infraestructura está preparada", señaló el funcionario en rueda de prensa.

Mema destacó el trabajo preventivo realizado junto a los 18 municipios y organismos nacionales, así como la labor de la empresa AEMSA, enfocada exclusivamente en el área meteorológica para optimizar las alertas tempranas y coordinar futuras reparaciones. No obstante, advirtió que estos eventos climáticos extremos "están a la vuelta de la esquina", poniendo como ejemplo situaciones recientes en Chile y otras provincias, y remarcó que las medidas preventivas no impiden por completo que las lluvias inunden las calles o acumulen agua en diversos sectores.

A partir del monitoreo realizado por el Gobierno ante el riesgo de fenómenos severos, Mema identificó cuáles son las áreas con mayor vulnerabilidad en Mendoza, señalando al piedemonte dentro del área metropolitana del Gran Mendoza, las zonas aledañas a los ríos Diamante y Atuel en San Rafael, y el Valle de Uco -este último debido a su morfología y presencia de canales naturales, donde se concluyeron recientemente seis obras de contención-. El ministro también reconoció que se registraron complicaciones en el llano, aunque aclaró que el nivel de dificultad es menor debido a que la velocidad del desplazamiento del agua difiere de la que desciende desde las alturas.

Uno de los puntos más críticos de la tormenta fueron los colapsos e inundaciones en los colectores cloacales, en particular en Guaymallén, causados por una sobrecarga de caudal pluvial extraordinario que provocó el derrame de efluentes. Ante esta situación, Mema defendió las acciones del Ejecutivo y señaló que en la última década se han invertido más de 200 millones de dólares en el recambio de colectores. 

Como ejemplo, mencionó el caso de Los Corralitos: "Tiene un colector de 40 años que hemos ido cambiando por tramos. Por eso ha terminado de colapsar ahí y no antes". Asimismo, explicó que el sistema enfrenta una saturación generalizada -que afecta tanto a Aysam como a municipios como Luján y Maipú- debido a que ha triplicado la cantidad de usuarios para la que fue diseñado original y acumula décadas sin intervenciones profundas.

A este problema estructural se suma una mala práctica ciudadana recurrente: la conexión clandestina de los desagües pluviales a la red cloacal, lo que provoca que el agua de lluvia de los techos sature los conductos. Por último, Mema enfatizó la necesidad de continuar trabajando en la concientización sobre el cuidado de las conexiones y la limpieza de los cauces, asegurando que el Estado mantiene una presencia activa con maquinarias en las zonas afectadas para dar respuestas a corto, mediano y largo plazo.