El economista analizó el escenario actual de la economía argentina y explicó que, por el momento, el país no cumple estrictamente con la definición técnica de recesión, que requiere dos trimestres consecutivos de caída en el nivel de actividad.
El economista Fernando Galante analizó en MNews Radio el escenario actual de la economía argentina y explicó que, por el momento, el país no cumple estrictamente con la definición técnica de recesión, que requiere dos trimestres consecutivos de caída en el nivel de actividad.
Según indicó, dependiendo de cómo se armen y se midan las series estadísticas pueden aparecer lecturas diferentes, por lo que actualmente conviven interpretaciones que hablan de recesión con otras que describen una desaceleración de la expansión.
Galante sostuvo que la economía argentina funciona actualmente con dos motores claramente diferenciados. Por un lado, sectores como la minería, la energía y el agro continúan mostrando un mejor desempeño. Por otro, actividades vinculadas con el consumo y la construcción todavía no logran recuperar el dinamismo esperado.
"Hay un motor que reacciona muy fuerte y muy bien, que tiene que ver principalmente con minería, energía y agro, mientras que el otro motor está directamente apagado".
El economista explicó que los sectores que venían impulsando el crecimiento comenzaron a moderar su ritmo de expansión, mientras que aquellas áreas que se esperaba que comenzaran a recuperarse aún no muestran una reacción significativa.
En ese contexto, advirtió que hacia adelante aparece un nuevo factor de incertidumbre: el proceso electoral de 2027. Según señaló, algunas decisiones de inversión podrían comenzar a postergarse a la espera de mayor claridad política, especialmente en sectores como la construcción privada.
Galante también se refirió al último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Explicó que el indicador correspondiente a julio mostró una caída superior a la que esperaba el mercado: mientras JP Morgan proyectaba un retroceso cercano al 1,5%, el dato terminó ubicándose en torno al 2,9%.
El especialista aclaró, sin embargo, que el EMAE es un estimador y que puede sufrir revisiones posteriores. Además, mencionó factores estacionales que pudieron haber afectado el resultado, entre ellos la mayor cantidad de feriados, el Mundial de fútbol y determinadas condiciones climáticas.
En relación con las proyecciones, indicó que JP Morgan espera que 2026 termine con un crecimiento cercano al 1,5%, mientras que para 2027 proyecta una expansión de aproximadamente 2,5%.
Otro de los puntos analizados fue la denominada tendencia-ciclo, indicador mencionado por el presidente Javier Milei. Galante explicó que se trata de una herramienta estadística que busca suavizar las variaciones bruscas de los datos y mostrar una tendencia de más largo plazo. Bajo esa medición, la economía mantiene un crecimiento positivo, aunque moderado.
El economista también advirtió sobre el impacto que puede tener la discusión política sobre el mercado cambiario. Consideró que el Gobierno presta especial atención al dólar de cara al proceso electoral, debido al efecto que una eventual corrida podría tener sobre la actividad y el humor social.
A su vez, afirmó que los argentinos continúan demandando grandes cantidades de dólares. Según los datos mencionados durante la entrevista, en los últimos meses las compras de divisas se ubicaron habitualmente entre USD 1.500 millones y USD 2.000 millones mensuales, y en el último registro alcanzaron aproximadamente los USD 2.100 millones.
"Si hay algo que sobra en la Argentina son dólares".
Para Galante, el principal obstáculo para que esos dólares ingresen al sistema productivo es la falta de confianza de largo plazo.
"Lo que falta en la Argentina para que saquen los dólares es la confianza".
El especialista consideró que recuperar esa confianza requiere estabilidad durante un período prolongado y sostuvo que no existen soluciones inmediatas para revertir décadas de cambios en las reglas de juego.
"Lo que necesitás son 20 años de hacer las cosas bien. No hay atajos".
En ese sentido, destacó la importancia de construir instituciones y reglas económicas estables que puedan mantenerse independientemente del signo político de los gobiernos. Mencionó como ejemplos algunos procesos de estabilidad registrados en países de la región como Perú y Chile.
Galante también analizó la situación del consumo y señaló que existe una transformación en los hábitos de compra de los argentinos. Explicó que durante los períodos de alta inflación era habitual realizar grandes compras mensuales para anticiparse a los aumentos de precios, mientras que actualmente creció la tendencia a comprar en comercios más pequeños y adquirir solamente lo necesario para períodos más cortos.
En paralelo, destacó el fuerte crecimiento del comercio electrónico, con tasas superiores al 30%, aunque aclaró que actualmente no existen suficientes series estadísticas que permitan determinar con precisión si ese aumento compensa la caída registrada en otros canales de consumo.
"Claramente volando no está el consumo, porque si el consumo estuviera volando también tendría un EMAE que estaría volando".
Para el economista, el escenario actual combina una moderación del crecimiento, cambios profundos en los hábitos de consumo y una incertidumbre política que comenzará a ganar protagonismo a medida que se acerquen las elecciones de 2027.