Afectados por cuadros de corta duración, cerca de 200 alumnos de la institución presentaron síntomas. Las clases presenciales pasaron a modalidad virtual mientras el hospital Sícoli reforzó la atención pediátrica sin turno previo.
Una situación de alerta sanitaria se desató en Lavalle luego de que casi 200 alumnos de la escuela Juan Galo Lavalle -ubicada sobre la calle Polonio Montenegro, en Villa Tulumaya- presentaran síntomas compatibles con gastroenteritis. Ante este panorama, la Dirección General de Escuelas (DGE) resolvió suspender las actividades presenciales para resguardar a la comunidad educativa y dispuso que las clases continúen de manera virtual.
El establecimiento, que cuenta con una matrícula total de 778 estudiantes, comenzó a encender las alarmas cuando se detectaron los primeros casos el pasado 8 de septiembre, aunque el pico de afectados se concentró hacia el final de la semana pasada.
Los estudiantes que manifestaron malestares fueron derivados al hospital Domingo Sícoli, donde se activó un protocolo de abordaje preventivo. Según los datos aportados por el Ministerio de Salud, los cuadros clínicos registrados son de corta duración. En total, unas 30 personas, entre niños y adultos, requirieron asistencia presencial en el nosocomio por complicaciones vinculadas al brote, mientras equipos sanitarios investigan el origen del contagio.
Para hacer frente al aumento de la demanda, las autoridades del hospital anunciaron que desde este lunes se habilitó la atención pediátrica por demanda espontánea. De esta manera, los niños que presenten diarrea, vómitos o dolor abdominal no necesitarán solicitar turno previo, una medida orientada a garantizar un seguimiento clínico rápido y oportuno.