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FOEVA reabre la discusión salarial: "Lo que se logra en paritaria está muy lejos de lo que necesita el trabajador", aseguró Abraham Pereira

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) se prepara para iniciar una nueva negociación paritaria luego de que finalice el acuerdo salaria

Viernes, 14 de Agosto de 2026

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) se prepara para iniciar una nueva negociación paritaria luego de que finalice el acuerdo salarial vigente, que comprende los meses de julio y agosto.


En diálogo con MNews Radio, El Observador Mendoza, Abraham Pereira, representante de FOEVA, explicó que el gremio ya inició los trámites ante el Ministerio correspondiente para convocar nuevamente a las cámaras empresarias y abrir una nueva instancia de negociación salarial.


La última paritaria había sido acordada por un período de seis meses. Julio y agosto corresponden a los últimos tramos de ese entendimiento, por lo que el sindicato deberá comenzar una nueva discusión para definir los incrementos de los próximos meses.


Según explicó Pereira, todavía no está determinado si el próximo acuerdo se cerrará de manera trimestral o semestral, ya que dependerá de las condiciones que se establezcan durante la negociación y de las disposiciones nacionales vigentes.


En cuanto a los salarios actuales, un trabajador inicial de viña tiene un básico cercano a los $460.000, mientras que un trabajador de bodega parte de aproximadamente $570.000. A esas cifras deben sumarse adicionales como refrigerio y conceptos no remunerativos.


Con esos adicionales, un trabajador inicial de bodega alcanza aproximadamente los $952.000 mensuales, mientras que uno de viña llega a unos $816.000. Los montos pueden incrementarse según la categoría y la antigüedad.


Durante la paritaria anterior se habían establecido incrementos bimestrales. Para el sector bodegas se aplicó una suba del 4,5% en los tramos marzo-abril, mayo-junio y julio-agosto, mientras que para los trabajadores de viña el incremento fue del 3,5% bimestral.


FOEVA todavía no informó oficialmente qué porcentaje reclamará en la próxima negociación. Pereira indicó que el sindicato analiza internamente diferentes alternativas, aunque advirtió que existe una diferencia entre el aumento que consideran necesario para los trabajadores y el margen que finalmente podría autorizarse en la negociación.


"Lo que se logra en paritaria está muy lejos de alcanzar el bolsillo que realmente necesita el trabajador", sostuvo.


El dirigente también señaló que las negociaciones están condicionadas por los límites que se establecen para la homologación de los acuerdos salariales.


"Hoy tenemos un techo muy chico para negociar y depende realmente del Ministerio a los efectos homologatorios", afirmó.


La situación de la vitivinicultura


Pereira reconoció que el sector vitivinícola atraviesa un escenario complejo, marcado por la caída del consumo interno de vino, la existencia de fincas abandonadas y dificultades económicas en algunas bodegas.


Sin embargo, planteó diferencias con el diagnóstico que realizan las cámaras empresarias sobre la magnitud de la crisis.


"Estamos convencidos de que el sector está pasando un mal momento, pero no estamos convencidos de que haya tal crisis como para no darle aumento a los trabajadores", aseguró.


Según Pereira, la situación económica de la actividad no debería utilizarse como argumento para limitar las actualizaciones salariales. También consideró que algunas cámaras empresariales buscan exponer una situación más grave para acceder a beneficios impositivos, subsidios o mejorar su posición durante las negociaciones paritarias.


Diferencias con los trabajadores rurales


FOEVA también aclaró que los trabajadores vitivinícolas no se encuentran bajo las mismas condiciones laborales ni salariales que los peones rurales.


Actualmente, los salarios de los trabajadores de bodegas y viñas se encuentran por debajo de los correspondientes a determinadas actividades rurales.


Pereira explicó que se trata de convenios colectivos diferentes, con tareas, condiciones laborales, cámaras empresarias y negociaciones paritarias distintas.


El gremio espera ahora la convocatoria formal para iniciar una nueva discusión salarial y definir los aumentos que regirán una vez finalizado el acuerdo correspondiente a julio y agosto