El comercio mendocino atraviesa un escenario marcado por la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y
El comercio mendocino atraviesa un escenario marcado por la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y una creciente competencia entre los locales tradicionales y las plataformas digitales.
Así lo explicó Adrián Alín, referente del sector comercial mendocino, en diálogo con MNews Radio, El Observador Mendoza, al analizar los últimos datos sobre ventas y la situación que atraviesan los comerciantes.
Alín señaló que las mediciones de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) permiten obtener una referencia nacional sobre el comportamiento de las ventas, aunque aclaró que existen diferencias entre provincias y regiones que deben contemplarse al momento de analizar los resultados.
Uno de los cambios más importantes de los últimos años fue el crecimiento del comercio electrónico. Después de la pandemia, las ventas digitales ganaron terreno y modificaron los hábitos de compra, especialmente entre los consumidores más jóvenes.
Sin embargo, desde el sector consideran que el crecimiento de las plataformas no implica la desaparición de los comercios tradicionales. Ambos modelos continuarán conviviendo debido a las características de cada rubro y a las preferencias de los diferentes grupos de consumidores.
Alín explicó que la retracción del consumo no afecta únicamente a los establecimientos físicos. Desde la entidad también detectaron una disminución en el movimiento de mercadería adquirida por canales digitales.
Según los datos mencionados durante la entrevista, el comercio electrónico representa entre el 5% y el 10% de la comercialización, dependiendo del sector y del rubro analizado.
Desde el sector comercial cuestionaron además las diferencias existentes entre las condiciones que enfrentan los negocios tradicionales y determinadas plataformas, principalmente aquellas que permiten adquirir productos provenientes del exterior.
El planteo apunta a los impuestos y costos que deben afrontar los establecimientos físicos para funcionar y competir. Para los comerciantes, una reducción de esas cargas permitiría mejorar las condiciones frente a las nuevas modalidades de venta.
"No hay plata en los bolsillos de la gente"
Más allá de la discusión entre las compras presenciales y digitales, Alín sostuvo que el principal problema actualmente pasa por la capacidad económica de los consumidores.
"Hoy la realidad es que no hay plata en los bolsillos de la gente", aseguró.
Según explicó, la falta de poder adquisitivo impacta sobre todos los canales comerciales. La caída alcanza a negocios ubicados en la Ciudad, centros comerciales, shoppings y también a las plataformas digitales.
El comercio, además, constituye uno de los sectores con mayor participación en la generación de empleo dentro de la economía de pequeñas y medianas empresas. En ese contexto, Alín describió al rubro como uno de los más golpeados por la actual situación económica.
Los cambios en los hábitos de consumo también forman parte del escenario. Pese a las dificultades económicas, determinados espectáculos con entradas superiores a los $70.000 consiguen público, mientras que la apertura de algunos comercios genera largas filas de compradores.
Para Alín, estas situaciones pueden explicarse en parte porque existe un sector de la población que mantiene capacidad de consumo, pero también porque las personas modificaron la forma en la que distribuyen sus ingresos y priorizan determinados gastos.
A su vez, los comerciantes buscan adaptarse a ese nuevo escenario. Entre las estrategias aparecen la reducción de precios para competir, la negociación de los alquileres y la incorporación de herramientas digitales para llegar a nuevos clientes.
Las plataformas también compiten para captar consumidores mediante precios, variedad y productos de calidad. En ese contexto, los compradores evalúan permanentemente dónde y cuánto gastar de acuerdo con los ingresos disponibles.
Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue el crecimiento de la actividad comercial por fuera de los canales formales.
Alín aseguró que desde el sector ya realizaron presentaciones ante autoridades y funcionarios para advertir sobre la situación y reclamó respuestas frente a la competencia que genera la actividad ilegal.
El dirigente también remarcó que la realidad de los pequeños y medianos comerciantes está lejos de la de las grandes empresas. Según explicó, muchos propietarios de negocios atraviesan dificultades económicas similares a las del resto de los consumidores y deben adaptarse permanentemente para sostener sus emprendimientos.
En ese escenario, el sector comercial mendocino enfrenta simultáneamente la retracción del consumo, el crecimiento de nuevas modalidades de compra, los costos de funcionamiento y la necesidad de reconvertirse para sostener las ventas.