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Las economías regionales de Mendoza atraviesan un escenario marcado por dificultades en la cadena de pagos, mayores costos de producción, 

Miercoles, 5 de Agosto de 2026

Las economías regionales de Mendoza atraviesan un escenario marcado por dificultades en la cadena de pagos, mayores costos de producción, menor rentabilidad y problemas para cumplir en tiempo y forma con las obligaciones fiscales.

Pablo Palmiro, empresario del sector agrícola, analizó en MNews Radio, El Observador Mendoza, la situación del sector productivo provincial y señaló que los inconvenientes para cobrar las ventas pueden generar atrasos impositivos que posteriormente derivan en embargos sobre las cuentas de las empresas.

Según explicó, los empresarios buscan cumplir con sus obligaciones fiscales, pero en algunos sectores los tiempos de cobro se extendieron y complicaron el funcionamiento financiero de las compañías.

"Cuando te encontrás con el embargo, justamente te cae sobre la cuenta corriente, que es el canal que vos tenés para cobrar y pagar, y se te traba toda la empresa", señaló.

Palmiro agregó que la situación puede afectar posteriormente el pago de salarios y otros compromisos. A esto se suman los costos administrativos y legales necesarios para resolver los embargos, que pueden elevar considerablemente el monto inicial de la deuda.


La situación del ajo en Mendoza


El empresario puso como ejemplo la producción de ajo, una actividad que depende en gran medida del comportamiento del mercado internacional.

Entre el 70% y el 80% del ajo producido en Argentina se destina a la exportación. El ciclo productivo se extiende durante aproximadamente nueve meses, por lo que los productores comienzan a trabajar sin conocer cuál será el precio internacional al momento de comercializar la cosecha.

China, como principal productor mundial, tiene una fuerte incidencia sobre los valores internacionales. Una mayor disponibilidad de ajo chino puede generar una caída de precios que afecta a los restantes países productores.

Palmiro indicó que la temporada 2025/2026 fue compleja y que todavía existen productores y empresarios que no terminaron de cobrar mercadería comercializada entre diciembre, enero y febrero.

La demora repercute directamente sobre la capacidad de las empresas para afrontar impuestos, salarios y otros costos operativos.


 Las economías regionales y el empleo en Mendoza


La situación no se limita al ajo. Palmiro señaló que diferentes actividades productivas mendocinas atraviesan dificultades, entre ellas la vitivinicultura, el tomate, la cebolla, los frutales y distintos sectores industriales.


Uno de los principales factores que diferencian a las economías regionales es la cantidad de mano de obra necesaria para desarrollar las actividades.


Según explicó, el sistema agroindustrial mendocino genera empleo en distintos puntos de la provincia y requiere una cantidad considerable de trabajadores durante las diferentes etapas de producción.

Palmiro sostuvo que mantener la actividad de estas empresas resulta relevante para preservar las fuentes laborales vinculadas con el sector.


 Producir en Argentina es más caro en dólares


Otro de los cambios registrados durante los últimos años es el incremento de los costos medidos en dólares.

"Hoy producir algo en Argentina en dólares no es más barato como era antes", afirmó Palmiro.

Ante este escenario, señaló que las empresas necesitan mejorar sus niveles de eficiencia, controlar los costos y aumentar la productividad para poder competir en los mercados internacionales.

El empresario consideró que uno de los principales desafíos del actual esquema económico pasa por adaptar las estructuras productivas a los nuevos valores y mantener la competitividad.

"Acá lo que hay que buscar es que la Argentina sea más competitiva", sostuvo.


Ventas más lentas y menores márgenes de rentabilidad


Las dificultades también alcanzan al mercado interno. Según Palmiro, las rentabilidades disminuyeron en diferentes actividades mientras las ventas permanecen en niveles bajos.

Esta combinación obliga a las empresas a buscar mayores volúmenes de comercialización y, al mismo tiempo, reducir sus estructuras de costos.

"La venta está pesada, los márgenes se cayeron y todo el mundo quiere aguantar, achicar costos y ser más eficiente", explicó.

El empresario también mencionó la situación de las pequeñas y medianas empresas y aseguró que existen compañías que atraviesan dificultades para adaptarse al nuevo escenario económico.


El acceso al crédito para las empresas


Respecto del financiamiento, Palmiro indicó que las tasas de interés disminuyeron respecto de períodos anteriores, aunque los créditos en pesos continúan siendo considerados costosos por el sector productivo.

Los préstamos en dólares presentan actualmente tasas más accesibles, pero el acceso al financiamiento continúa siendo limitado para determinadas empresas.

El incremento de la morosidad también generó mayor cautela entre las entidades financieras al momento de otorgar préstamos.

Ante estas dificultades, algunas compañías dedicadas a la comercialización de maquinaria comenzaron a ofrecer sistemas propios de financiación para facilitar las operaciones.


Cómo viene la nueva temporada del ajo


Argentina produce aproximadamente 15.000 hectáreas de ajo por año. Para la próxima temporada, Palmiro estimó una reducción de la superficie implantada de entre el 15% y el 20%, luego de las dificultades registradas durante el ciclo anterior.

Otro de los factores que preocupa al sector es el comportamiento climático. Los productores siguen las previsiones vinculadas con períodos de mayores precipitaciones, principalmente por el impacto que pueden tener durante la cosecha.

Las lluvias intensas en ese momento pueden provocar pérdidas de producción o deteriorar la calidad del ajo, lo que reduce posteriormente su valor comercial.

Además de Brasil, principal comprador histórico del ajo argentino, la producción nacional llega a mercados como México, Estados Unidos, Canadá, Australia y distintos países europeos.

Palmiro destacó que la calidad constituye uno de los principales atributos del producto argentino en los mercados externos y señaló que el sector busca mantener ese diferencial para mejorar sus posibilidades comerciales y obtener mejores precios.