El esquema utilizado para calcular parte del valor de las facturas de gas tendrá modificaciones a partir de agosto.
El esquema utilizado para calcular parte del valor de las facturas de gas tendrá modificaciones a partir de agosto. El cambio hará que las correcciones vinculadas con las variaciones del precio del gas se realicen cada dos meses, en lugar de cada cuatro, como ocurría hasta ahora.
Romina Ríos, referente de la ONG Protectora, explicó en diálogo con MNews Radio, El Observador Mendoza, que la modificación alcanza al mecanismo de diferencias diarias acumuladas, que contempla la brecha entre el precio estimado del gas y el valor que finalmente se paga.
El precio del gas se encuentra relacionado con la cotización del dólar y con las condiciones del mercado internacional, por lo que puede modificarse constantemente. Hasta ahora, esas diferencias se incorporaban cada cuatro meses al cuadro tarifario. Con el nuevo mecanismo, la actualización será bimestral.
El cambio no aparecerá identificado como un concepto independiente dentro de la factura. Las diferencias continuarán incorporándose al cuadro tarifario, dentro de los valores que determinan el cargo fijo y el cargo variable.
"Lo que se busca con esto, en principio, es que haya impactos menores en el usuario", señaló Ríos.
Uno de los objetivos es evitar que las diferencias acumuladas durante varios meses coincidan con períodos de alto consumo, principalmente durante el invierno. De esta manera, las correcciones serán más frecuentes, aunque potencialmente de menor magnitud.
Sin embargo, desde Protectora advirtieron que la modificación no necesariamente significará una mayor previsibilidad para los hogares debido a los distintos componentes que intervienen en la factura, como los subsidios, los bloques de consumo y el régimen de Zona Fría.
Además, las diferencias no siempre serán favorables para las empresas. Si el precio que finalmente se paga por el gas resulta inferior al estimado previamente, ese saldo deberá trasladarse a favor de los usuarios mediante el cuadro tarifario.
La implementación comenzaría con el cuadro tarifario correspondiente a agosto, aunque el impacto podría observarse recién en las facturas que lleguen durante septiembre u octubre debido a los tiempos existentes entre la lectura del medidor y la emisión de la boleta.
Ante los cambios, Ríos recomendó que los usuarios comparen periódicamente la lectura del medidor de sus viviendas con la información consignada en la factura.
El número registrado en el medidor debería ser ligeramente superior al que aparece en la boleta, debido al tiempo transcurrido desde que se realizó la lectura. Si el medidor muestra un consumo inferior al facturado, podría existir un error o haberse realizado una lectura estimada.
Protectora detectó durante las últimas semanas casos en los que diferencias de consumo fueron acumuladas y cobradas posteriormente en una única factura. En uno de ellos, un usuario pasó de abonar alrededor de $20.000 a recibir una boleta cercana a los $170.000.
"Todas esas diferencias en la facturación se las acumularon en una sola factura y eso no se puede realizar", explicó Ríos.
La acumulación también puede generar otras consecuencias, debido a que un consumo elevado concentrado artificialmente en un mismo período podría provocar un cambio de categoría tarifaria o superar el bloque de consumo subsidiado. De esa manera, parte del consumo podría terminar siendo liquidado a tarifa plena.
Frente a una diferencia importante, el primer paso es presentar un reclamo ante la empresa distribuidora y conservar el número correspondiente. Si el consumo efectivamente existió pero fue acumulado por problemas en las lecturas, el usuario puede solicitar que el monto sea prorrateado en varias facturas y sin intereses.
Si la empresa rechaza el planteo o no brinda una respuesta, el reclamo puede continuar ante el organismo nacional encargado del control del servicio.
"En la mayoría de los casos sí" existe una respuesta favorable ante este tipo de reclamos, aseguró Ríos. Cuando hubo un cobro superior al correspondiente, el dinero debe ser reintegrado; mientras que si existió consumo real que no había sido facturado correctamente, puede solicitarse su distribución entre las siguientes boletas.
La especialista también recomendó facilitar el acceso de los lecturistas a los medidores. Cuando esto no sea posible, los propios usuarios pueden informar la lectura a través de los canales habilitados por la empresa, incluso mediante una fotografía del medidor.
El nuevo esquema comenzará a aplicarse desde agosto y las primeras facturas alcanzadas podrían llegar durante septiembre y octubre. Aunque el cambio no aparecerá discriminado como un nuevo concepto, los usuarios podrán advertir sus efectos en los valores incluidos dentro del cuadro tarifario.