El ingreso de un segundo frente frío prolongará las malas condiciones hasta agosto. Mientras tanto, Penitentes y Los Puquios trabajan en la preparación de pistas y accesos, en medio de una nevada considerada histórica.
El pronóstico meteorológico anuncia una breve tregua entre el miércoles y las primeras horas del jueves, antes de la llegada de un nuevo frente frío. Aunque este sistema no tendrá la magnitud del anterior, se estima que dejará un metro adicional de nieve acumulada y extenderá las condiciones adversas hasta los primeros días de agosto.
En Penitentes Park, tanto el personal como la infraestructura se encuentran operativos y abastecidos para enfrentar la contingencia. Gustavo Campini, responsable del complejo, señaló en diálogo con Sitio Andino que "las cuadrillas ya trabajan sobre la superficie para pisar la nieve y acondicionar las pistas". No obstante, aclaró que la fecha de reapertura dependerá de la evolución del clima y de la habilitación de los caminos por parte de las autoridades viales.
El cierre indefinido del Paso Internacional Cristo Redentor por la intensa nevada mantiene retenidos a unos 1.380 camiones en Mendoza. Mientras 580 unidades permanecen en alta montaña, otras 800 fueron derivadas a la zona Este. El operativo de emergencia garantiza servicios básicos, aunque la incertidumbre por la reapertura complica la logística regional.
Por su parte, en Los Puquios, el equipo técnico permanece en el lugar realizando tareas de acondicionamiento preventivo, remoción de nieve en estructuras y mantenimiento de los vehículos de asistencia. Eduardo Soler, director operativo, explicó en Aconcagua Radio que la magnitud de la nevada ya superó los registros de la temporada 2015-2016, cuando la acumulación máxima alcanzó 1,70 metros, convirtiéndose en un evento extraordinario para las últimas décadas.
Soler estimó que, considerando la llegada del segundo frente frío y el tiempo necesario para despejar la ruta y los accesos internos, el parque podría retomar la atención al público recién entre el 3 y el 4 de agosto. Este dato resulta relevante, dado que las vacaciones de invierno para los visitantes de Buenos Aires culminan el 31 de julio.
Más allá de los plazos de reapertura, los mendocinos podrán disfrutar de la nieve durante varios meses, en una temporada marcada por una nevada excepcional.