La artista María Verónica Ramírez presentó su célebre personaje en el Museo de Arte Moderno. La firma de un convenio de colaboración, las estaciones de juego con tiza y sombras, y el plan oficial para llevar la experiencia a las escuelas.
La agenda cultural del centro mendocino sumó un atractivo de nivel internacional ideal para disfrutar en familia. La Ciudad de Mendoza inauguró formalmente la muestra "Universo Monstriña", una ambiciosa propuesta interactiva de la artista visual María Verónica Ramírez que aterriza por primera vez en la provincia. La apertura del evento se realizó en las instalaciones subterráneas del Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza (MMAMM) y estuvo encabezada por el intendente Ulpiano Suarez, marcando el puntapié inicial de un proyecto de carácter federal que aspira a recorrer las salas de diferentes provincias argentinas.
El desembarco de esta colorida puesta en escena fue posible gracias a un esquema de articulación público-privada. Durante el acto de apertura, las autoridades municipales firmaron un convenio de colaboración con la seccional local del gremio La Bancaria, sumado al patrocinio del Banco Galicia y el valioso aporte de la Ley de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires. En medio del festejo de los primeros visitantes, el intendente Suarez redobló la apuesta y anunció el compromiso oficial de financiar traslados y visitas guiadas especiales para escuelas alejadas de los centros urbanos, garantizando que los chicos de los barrios periféricos puedan acceder a la experiencia creativa.
Para quienes quieran organizar su visita a la Plaza Independencia, el museo detalló un cronograma de apertura amplio y cómodo. Las salas del MMAMM abrirán las puertas para recibir al "Universo Monstriña" de miércoles a viernes en un horario corrido de 10:00 a 19:00, mientras que los sábados y domingos funcionará de 16:00 a 20:00, manteniendo siempre la condición de ingreso libre y 100% gratuito para todo el público.
La creadora de este tierno universo no ocultó su emoción por cumplir un viejo anhelo que demandó años de planificación logística. María Verónica Ramírez recordó que la simpática Monstriña vio la luz en el año 2013 y que su gran meta siempre fue sacarla de los libros de ilustraciones para llevarla a los museos de forma participativa. "Esta es la parte que más disfrutamos porque se construye en equipo y termina de completarse con la mirada del público. Se sueña con otros y se comparte con otros", reflexionó la realizadora audiovisual sobre el sentido colectivo de su obra.
La exposición está diseñada como un recorrido inmersivo que cautiva por igual a niños, jóvenes y adultos. A lo largo de las galerías, los mendocinos podrán descubrir más de 50 ilustraciones originales de la autora y sumergirse en estaciones interactivas donde el juego y la imaginación son los verdaderos directores de la jornada. Durante la tarde de inauguración, las salas se poblaron de chicos que pintaron sobre soportes especiales, exploraron tableros magnéticos y experimentaron con proyecciones de luces.
El gran imán de la propuesta son las pizarras gigantes preparadas para dibujar con tizas blancas sobre fondos negros, un espacio que invita a la libre expresión. Toda la dinámica de la muestra gira en torno a la psicología del personaje de Monstriña: una niña que, lejos de asustarse con las criaturas que viven debajo de su cama, los invita a jugar y reflexiona sobre los propios miedos infantiles con altas dosis de humor, ternura y curiosidad, transformando los temores nocturnos en una divertida aventura artística.