Tras meses de denuncias vecinales, informes técnicos y tensiones entre organismos provinciales, la Justicia avanzó sobre el colapso de la Colectora Máxima Noreste, infraestructura que transporta efluentes de más de medio millón de habitantes del Gran Mendoza.
El fiscal Gabriel Blanco solicitó la imputación de autoridades de Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam) por los desbordes cloacales, medida que fue avalada por sus pares Sebastián Capizzi y Gustavo Pirrello. La acusación se centra en daño agravado sobre un bien público y contaminación del agua en forma peligrosa para la salud. Los imputados son el presidente de Aysam, Alejandro Mingorance, junto al gerente general Darío Hernández y el gerente de operaciones Carlos Cifuentes.
Mingorance, figura cercana al gobernador Alfredo Cornejo desde su gestión en Godoy Cruz, quedó en el centro de la investigación. Tras haber pasado por la Secretaría de Ambiente, hoy conduce una de las empresas públicas más sensibles de la provincia, cuestionada por el deterioro de la infraestructura cloacal y sanitaria.

El encuentro se desarrolló en Balcarce 50 y participó Patricia Bullrich. La reunión llegó después de semanas de tensiones internas y tras la foto de cohesión que el Gobierno buscó mostrar durante el Tedeum por el 25 de Mayo.
El caso se concentra en los derrames registrados en la zona de Severo del Castillo y 2 de Mayo, donde vecinos denuncian desde hace años olores nauseabundos, contaminación de pozos de agua y afectación de canales de riego.
Informes técnicos confirman contaminación
Estudios de la Universidad Nacional de Cuyo y del Ministerio de Salud detectaron bacterias y contaminación microbiológica en muestras de agua domiciliaria. A su vez, el Departamento General de Irrigación advirtió sobre vuelcos de líquidos cloacales en cauces destinados al riego agrícola, lo que elevó la alarma por el impacto ambiental y sanitario.
Los fiscales consideran que existen pruebas suficientes para investigar posibles infracciones ambientales vinculadas al manejo de efluentes.
La defensa de Aysam y el reclamo vecinal
Desde la empresa estatal sostienen que el problema responde al colapso de una infraestructura histórica que nunca recibió obras de fondo. El propio Mingorance reconoció públicamente que la situación era conocida desde hacía años y que se requieren inversiones de gran escala para revertir el deterioro.
Mientras tanto, los vecinos de Los Corralitos continúan reclamando soluciones definitivas, denunciando que la crisis afecta la salud, el ambiente y la producción agrícola de la zona.