Armando Farina de Cadam explicó la nueva situación económica del país.
La inflación mayorista en Argentina registró un aumento del 5,2% en abril y acumuló un 30,8% en los últimos 12 meses, según explicó Armando Farina, vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), en una entrevista con MNews Radio, El Observador Mendoza. El dirigente analizó el impacto de los combustibles, la caída del consumo, el nuevo escenario económico y el crecimiento del comercio online en el país.
Farina señaló que el índice mayorista refleja principalmente “un 32% de aumento en todo lo derivado del petróleo”, en medio de un fuerte incremento internacional del precio del crudo, que pasó de 60 a 110 dólares.
“El petróleo prácticamente duplicó su valor, pero la nafta no ha duplicado su precio en Argentina”, explicó.
Según detalló, YPF decidió no trasladar completamente el aumento internacional a los combustibles y optó por aplicar un esquema de promediación a lo largo del año, similar al utilizado en las facturas de gas, con el objetivo de evitar un impacto más fuerte sobre los consumidores.
En ese contexto, Farina sostuvo que el consumo en Argentina continúa en retroceso debido a la caída del salario real durante los últimos siete meses.
“Necesitamos que la inflación se frene para que el salario se recupere y en la medida en que se recupere el salario, se recupera el consumo”, afirmó.
El dirigente también analizó el desempeño del Black Week Mayorista, evento que ofrece descuentos de hasta el 40% y busca incentivar las ventas en un escenario de menor consumo.
“La gente había retrotraído mucho sus compras esperando el Black Week y esta semana empezó a funcionar muy bien”, destacó.
Según explicó, la iniciativa busca beneficiar tanto a consumidores como a comercios e industrias, permitiendo rotar stock y aprovechar el corte de tarjetas de crédito para postergar pagos.
En relación al comportamiento del mercado, Farina aseguró que Argentina atraviesa una transformación económica marcada por la desaceleración inflacionaria y una fuerte competencia entre marcas y categorías.
“Pasamos de un 2023 donde faltaban productos en las góndolas a un 2026 donde hay sobreoferta y fuerte competencia”, indicó.
El vicepresidente de CADAM remarcó que los consumidores argentinos se volvieron más exigentes y profesionales al momento de comprar, impulsados por la estabilidad de precios y el acceso inmediato a comparaciones desde el celular.
“Hoy la gente puede comparar en dos segundos cuánto valen las cosas y eso convirtió al consumidor en un profesional de la compra”, aseguró.
Farina también habló sobre el crecimiento de distribuidoras y mayoristas durante los períodos inflacionarios, aunque advirtió que muchas de esas estructuras no logran sostenerse cuando la economía se estabiliza.
“En los períodos inflacionarios era muy fácil comprar a 10 y vender a 12 porque la inflación licuaba cualquier mal negocio”, explicó.
Además, alertó sobre el avance de las ventas online y el impacto que tendrá sobre el comercio tradicional argentino.
“En Europa y Estados Unidos el 26% del salario se consume a través de aplicaciones o la web; en Argentina hoy estamos en el 14%”, detalló.
Según Farina, el país atraviesa un proceso de transformación comercial acelerado, mucho más rápido que el registrado en otros mercados internacionales.
“Lo que en el mundo llevó 8 o 10 años, en Argentina se está haciendo de una manera mucho más violenta en estos dos años”, afirmó.
Por otro lado, advirtió sobre el peso creciente de las tarifas de servicios públicos en el presupuesto familiar, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde aumentó significativamente la proporción del salario destinada a luz, gas y transporte.
“Antes el 40% del salario se iba en servicios; hoy en Buenos Aires ya es el 60%”, sostuvo.
También señaló que muchas familias priorizan actualmente la compra de medicamentos por sobre otros consumos, situación que impactó directamente en las ventas del sector mayorista, donde registraron caídas cercanas al 16% en unidades vendidas.
Finalmente, Farina manifestó preocupación por el crecimiento del empleo informal en el país, pese al aumento general de puestos de trabajo.
“Se crearon 470 mil puestos de trabajo, pero son informales, mientras se perdieron 320 mil puestos formales”, concluyó.