La llegada de las bajas temperaturas intensificó la circulación del virus Influenza A. Aunque los efectores de salud descartan un brote atípico, advierten que la alta concurrencia por cuadros leves está saturando los servicios de urgencias. Piden priorizar la atención primaria y no enviar niños enfermos a la escuela.
El sistema sanitario de Mendoza registra un incremento sostenido en las consultas por enfermedades respiratorias, impulsado principalmente por los primeros fríos intensos de la temporada. Según datos de los principales hospitales de la provincia, la demanda en las guardias pediátricas creció entre un 30% y un 40% en comparación con el mes anterior. A pesar del volumen de pacientes, las autoridades sanitarias aclararon que la situación se mantiene dentro de los parámetros normales para el otoño y que la mayoría de los cuadros son leves y no requieren internación.
En el Hospital Notti, el movimiento diario en la guardia saltó de 300 consultas a picos de entre 600 y 700. El subdirector asistencial, Adolfo Aguirre, precisó que el virus con mayor presencia actual es la Influenza A. "Muchos de estos síndromes gripales no necesitan internación, pero sí cuidados, reposo y control", señaló el profesional, quien hizo especial hincapié en que los niños con síntomas no asistan a la escuela durante las primeras 48 horas para frenar la cadena de contagios.
La situación se repite en el resto de la provincia:
Para evitar el colapso de las guardias hospitalarias, los especialistas recomiendan que los pacientes con síntomas leves (fiebre controlable, tos o malestar general) acudan a centros de salud o consulten a su médico de cabecera. Asimismo, instaron a la población a reforzar las medidas de prevención básicas: lavado de manos, ventilación de ambientes cerrados y, fundamentalmente, la vacunación antigripal para los grupos de riesgo, que incluye a mayores de 65 años, menores de 2 años y personas con enfermedades crónicas.