El representante de Inmodata analizó la situación inmoliaria actual.
En una entrevista de MNews Radio de El Observador Mendoza, el mercado inmobiliario de Mendoza fue analizado en profundidad a partir de datos concretos y tendencias actuales. La conversación con Andy Landa, representante de Inmodata, permitió trazar un panorama marcado por cambios en la oferta, la demanda y el comportamiento de los consumidores.
El punto de partida es claro: el mercado no es uniforme y responde a dinámicas segmentadas.
"Son diferentes nichos y es totalmente distinto lo que pasa en cada lugar".
En el Gran Mendoza, la situación actual muestra una fuerte disponibilidad de alquileres, especialmente en departamentos, donde se evidencia un sobrestock. En contraste, las casas mantienen una demanda sostenida y tiempos de colocación más rápidos, siempre que estén alineadas con los ???ores de mercado.
"Hay mucha oferta en departamentos y eso hace que los precios compitan".
Las zonas urbanas concentran gran parte de la oferta, mientras que las áreas periféricas comienzan a ganar protagonismo, especialmente para grupos familiares que buscan mayor espacio y calidad de vida. Distritos de Godoy Cruz, Maipú y Luján de Cuyo aparecen como polos de crecimiento, impulsados por desarrollos residenciales y nuevas comunidades.
"El grupo familiar busca más espacio y se aleja del centro".
El acceso a la información también modificó el comportamiento del mercado. Hoy, los usuarios comparan precios, analizan opciones y toman decisiones con mayor criterio, lo que genera ajustes más dinámicos.
"Hoy hay mucha más información y eso cambia la forma de elegir".
En cuanto a valores, el mercado mendocino presenta precios competitivos en comparación con otras ciudades del país, lo que sostiene el interés inversor, especialmente en propiedades destinadas a renta.
"El metro cuadrado en Mendoza sigue siendo barato en relación a la calidad de vida".
Sin embargo, el proceso de compra-venta no está exento de dificultades. La velocidad de las operaciones depende de factores clave como el precio y la estrategia de comercialización.
"Una propiedad que no se vende en 90 días tiene mal precio o mala comercialización".
El rol del propietario también resulta determinante. Las expectativas infladas o el valor emocional pueden distorsionar el precio real y prolongar los tiempos de venta.
"El dueño decide si quiere vender o solo publicar".
El crédito hipotecario, por su parte, mostró una recuperación reciente tras un período de retracción. La normalización de tasas comienza a reactivar el mercado, aunque con un impacto que se verá en los próximos meses.
"El mercado inmobiliario es lento, lo que pasa hoy se ve en unos meses".
Otro de los cambios relevantes se observa en el sector comercial. La transformación en los hábitos de consumo, el crecimiento del comercio online y los costos operativos impulsaron una reconfiguración de los locales físicos.
"Cambió la lógica de consumo y eso impacta en los locales".
En paralelo, crecen los desarrollos en zonas periféricas, donde surgen nuevas centralidades con servicios, comercios y espacios comunitarios, reduciendo la dependencia del microcentro.
"El crecimiento poblacional genera nuevas comunidades".
Finalmente, el análisis destaca un aspecto central: el mercado inmobiliario se regula por sí mismo a través de la oferta y la demanda, incluso en microzonas específicas donde las condiciones pueden variar significativamente.
"El mercado es el que termina acomodando los precios".
Así, entre datos, tendencias y cambios culturales, el sector inmobiliario en Mendoza atraviesa una etapa de reconfiguración, donde la información, la ubicación y la estrategia definen cada vez más el éxito de las operaciones.