El vicepresidente analizó el impacto de la ley de modernización laboral tras su entrada en vigencia luego de las idas y vueltas judiciales impulsadas por distintos sectores.
En una entrevista en MNews Radio, El Observador Mendoza, el vicepresidente de CADAM, Armando Farina, analizó el impacto de la ley de modernización laboral tras su entrada en vigencia luego de las idas y vueltas judiciales impulsadas por distintos sectores.
El dirigente explicó que, con la confirmación de la ley, se abre un proceso de transformación profunda en el mercado laboral argentino. "Es un mezclar y dar de nuevo", sostuvo, al referirse a la necesidad de renegociar todos los convenios colectivos de trabajo a partir de marzo de 2027.
Según detalló, el nuevo esquema permitirá que cada sector, empresa y región adapte sus condiciones laborales de acuerdo a sus particularidades, siempre bajo la homologación del Ministerio de Trabajo. En ese sentido, destacó que se trata de una oportunidad para generar acuerdos más flexibles y acordes a la realidad productiva.
Farina indicó que actualmente las cámaras empresarias se encuentran a la espera de la reglamentación para avanzar con las negociaciones. Además, abordó uno de los principales interrogantes en torno a la reforma: su impacto en el empleo. "Todos los empresarios por su esencia quieren crecer", afirmó, y aseguró que el nuevo marco podría generar mayor confianza para la expansión y contratación.
En relación a los cambios, resaltó herramientas como el banco de horas, que permitiría reorganizar la jornada laboral. "Es un ganan todos", expresó, al explicar que los trabajadores podrían optar por esquemas más flexibles sin perder derechos, mientras que las empresas ganarían previsibilidad operativa.
También defendió la eliminación de aportes obligatorios y costos ocultos dentro de los convenios colectivos. "Había 1500 convenios colectivos con un montón de costos ocultos", señaló, al tiempo que afirmó que la nueva normativa busca transparentar el sistema y limitar abusos.
Otro punto clave es la reducción de la litigiosidad laboral. "Se terminaron las sentencias millonarias que fundían a las empresas", aseguró, y explicó que el nuevo esquema ajusta las indemnizaciones por inflación más un adicional, lo que desincentiva tanto la demora judicial como los conflictos prolongados.
En materia económica, Farina sostuvo que la inflación mayorista de abril se ubicaría por debajo de marzo, aunque todavía con impacto del arrastre previo. "El índice va a caer violentamente", anticipó, condicionado a un cambio en el contexto internacional.
Por otro lado, describió un escenario complejo para el consumo. "El sector comercial argentino tiene una tormenta perfecta", advirtió, al señalar que el aumento de servicios y costos redujo significativamente el poder adquisitivo.
En este contexto, destacó el cambio en los hábitos de compra, con un consumidor más informado y activo. "El consumidor se ha vuelto muy profesional", afirmó, al remarcar el crecimiento del comercio electrónico y la competencia entre marcas y categorías.
Finalmente, el análisis reflejó un momento de transición tanto en el plano laboral como en el comercial, con nuevas reglas de juego que, según el sector empresario, podrían redefinir la dinámica del empleo, los precios y el consumo en la Argentina.