El economista realizó un repaso de las principales variables económicas de la semana, con foco en inflación, consumo, actividad, presión impositiva y expectativas financieras.
En una entrevista de Mnews Radio para El Observador Mendoza, el economista Roberto Cuchetti realizó un repaso de las principales variables económicas de la semana, con foco en inflación, consumo, actividad, presión impositiva y expectativas financieras.
El análisis parte de los últimos datos del INDEC, que mostraron señales mixtas entre inflación y consumo. En ese sentido, se observa que, pese a un incremento inflacionario en marzo, algunos indicadores reflejan una mejora gradual en la actividad. Según el economista: "vemos que el consumo debe ir mejorando lentamente".
Uno de los factores en estudio es el posible efecto de comportamiento preventivo por parte de los consumidores ante expectativas de suba de precios, especialmente en rubros sensibles como combustibles. "puede haber habido un estoqueo preventivo", explicó, lo que podría haber impulsado el consumo en el corto plazo.
En paralelo, se detecta un repunte en sectores específicos de la economía, considerados estratégicos para el crecimiento futuro. Sin embargo, la evolución general continúa condicionada por un contexto de incertidumbre y un sentimiento negativo que se arrastra desde febrero.
En cuanto a la actividad industrial, se advierte un desempeño dispar, afectado en parte por la carga impositiva. El impuesto a los Ingresos Brutos fue señalado como un factor distorsivo clave. "es un impuesto sumamente distorsivo", remarcó, al explicar que grava las ventas independientemente de la rentabilidad de las empresas.
Este tributo representa una fuente importante de ingresos para las provincias, lo que dificulta su eliminación. "es fácil de recaudar y tiene mucho peso en los ingresos provinciales", lo que condiciona las posibilidades de reforma en el corto plazo.
Otro eje relevante es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que comienza a mostrar impacto en el ingreso de divisas. Según los datos analizados, el programa ya generó un saldo positivo. "el RIGI ya arrancó y dejó dólares netos", con un superávit aproximado de 760 millones de dólares.
Estas inversiones, aunque incipientes, son consideradas clave para fortalecer las reservas del Banco Central y dinamizar la actividad económica. No obstante, se trata de proyectos de largo plazo que requieren tiempo para alcanzar mayor escala.
Respecto a la inflación de abril, las proyecciones indican una desaceleración en la segunda mitad del mes. "podría estar entre 2,7% y 2,8%", lo que sería un resultado positivo en comparación con el inicio del período.
En el plano financiero, el riesgo país continúa siendo una variable central para las expectativas de inversión. Su comportamiento está fuertemente influenciado por el contexto internacional. "hay una gran correlación con el escenario global", explicó, señalando que factores externos impactan directamente en el costo del financiamiento.
La acumulación de reservas por parte del Banco Central es otro punto destacado, con compras sostenidas en lo que va del año. Este proceso podría contribuir a una reducción del riesgo país si se mantiene la estabilidad externa.
Finalmente, el análisis incluyó la situación fiscal y el peso de la deuda. Se destacó que el Gobierno mantiene superávit primario y, en la mayoría de los meses, también financiero. "lo que se genera alcanza para pagar los intereses", lo que permite sostener una política de orden fiscal.
Sin embargo, el calendario de pagos futuros representa un desafío, especialmente a partir del segundo semestre de 2025 y hacia 2026-2027, donde se concentran mayores compromisos derivados de reestructuraciones previas.
En este contexto, la disciplina fiscal aparece como una condición necesaria para recuperar credibilidad y acceso al financiamiento. "no se puede gastar de más y ser confiable al mismo tiempo", sintetizó, marcando el eje del debate económico actual.