La directora de Educación Secundaria brindó detalles de la alarmante situación en los colegios mendocinos.
Una serie de amenazas de tiroteos en escuelas encendió la alarma en Mendoza y en distintos puntos del país, en un fenómeno que también se replica en otros países de Latinoamérica. Los mensajes, detectados en baños y espacios comunes de instituciones educativas, advertían sobre ataques programados y generaron preocupación en toda la comunidad educativa.
"Mañana 15 de abril, tiroteo en la escuela, van a morir todos"
Las intimidaciones, que en muchos casos circulan como desafíos virales, son consideradas de extrema gravedad por las autoridades, que insisten en que no se trata de bromas, sino de hechos que deben abordarse con seriedad y protocolos específicos.
Desde la Dirección de Educación Secundaria de Mendoza confirmaron en una Mnews Radio, El Observador Mendoza, que estos episodios se registraron en distintas modalidades educativas -escuelas técnicas, privadas y orientadas- y que forman parte de un fenómeno emergente que exige una respuesta coordinada entre el sistema educativo, las familias y el Estado.
En este contexto, se implementó un protocolo de actuación ante amenazas de intimidación pública y retos virales en instituciones educativas. El objetivo principal es evitar el pánico, reforzar la seguridad y garantizar que las acciones sean organizadas y trazables dentro de cada establecimiento.
"No es ningún chiste, no es ninguna broma".
Entre las medidas preventivas se destacan controles previos al ingreso escolar, con inspecciones exhaustivas en baños, aulas y espacios comunes, así como la recomendación de limitar los elementos que los alumnos llevan a clase. Además, se establecen procedimientos claros ante la detección de amenazas, que incluyen la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad y la realización de denuncias formales.
Durante la jornada reciente se activaron múltiples protocolos en Mendoza ante amenazas a la integridad física, en un trabajo articulado con el Ministerio de Seguridad y áreas especializadas en delitos tecnológicos.
Las autoridades también advirtieron sobre los riesgos de viralizar este tipo de mensajes, ya que su difusión puede amplificar el problema y generar un efecto contagio. En ese sentido, remarcaron la importancia de preservar la evidencia y canalizar la información exclusivamente por vías institucionales.
"La escuela tiene que ser un lugar seguro"
Otro eje central es la responsabilidad de las familias. Se subraya la necesidad de supervisar el uso de redes sociales, conocer los entornos digitales de los jóvenes y mantener un diálogo constante sobre este tipo de situaciones También se recordó que los padres pueden enfrentar responsabilidades civiles por las acciones de sus hijos menores de edad, incluyendo los costos derivados de operativos de seguridad.
El fenómeno, que presenta características similares en distintas provincias e incluso a nivel internacional, está siendo investigado como un posible reto viral con impacto masivo. Mientras tanto, el sistema educativo refuerza su mensaje: sostener la presencialidad, evitar decisiones impulsadas por el miedo y consolidar a la escuela como un espacio de contención, prevención y aprendizaje.