La titular de Obstetras Unidos de Mendoza se reifirió a la nueva medida del Gobierno provincial sobre las cesáreas.
En una entrevista realizada en Mnews Radio, por El Observador Mendoza, la presidenta de Obstetras Unidos de Mendoza (OBUM), la Dra. Florencia Forno, puso en foco la situación actual de la atención de partos en la provincia, en medio de un debate impulsado por el Ministerio de Salud para reducir la tasa de cesáreas.
La especialista explicó que los índices actuales se ubican muy por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud: alrededor de un 80% en el ámbito privado y un 40% en el sistema público. En ese contexto, sostuvo que los profesionales coinciden en la necesidad de revisar las causas de este fenómeno.
"El aumento de cesáreas es multifactorial", remarcó, al tiempo que cuestionó que el proyecto oficial, tal como está planteado, no aborda de manera efectiva las razones de fondo.
Uno de los puntos más controvertidos es la propuesta de que los nacimientos sean atendidos por guardia, lo que implicaría que las mujeres no puedan elegir al profesional que las acompañe durante el parto o cesárea. Desde OBUM advierten que esta medida podría tener un efecto contrario al buscado.
"La mujer se encontraría con un profesional con el que no tiene vínculo, y eso puede jugar en contra", señaló Forno, destacando la importancia del acompañamiento personalizado durante todo el embarazo.
En relación a uno de los principales cuestionamientos sociales, la médica desmintió que exista un incentivo económico detrás de la elección de la cesárea.
"El honorario es exactamente el mismo para un parto que para una cesárea", afirmó, y agregó que, incluso, el parto demanda mayor dedicación horaria.
Según explicó, el crecimiento de las cesáreas no responde a un aumento de patologías, sino a factores sociales, culturales y del sistema de salud. Entre ellos, mencionó el temor al dolor, la posibilidad de programar el nacimiento, la falta de información sobre el parto vaginal y la preferencia de muchas familias por la cesárea.
"Hay muchas decisiones que no tienen que ver con lo médico, sino con lo sociocultural", indicó.
También se suman factores estructurales, como la organización del sistema sanitario y el nivel de litigiosidad de la especialidad, que influye en la toma de decisiones profesionales.
En cuanto a los costos, aclaró que si bien el honorario del obstetra es el mismo, la cesárea implica un gasto mayor para el sistema por el uso de quirófano, insumos y una posible internación más prolongada.
El objetivo del Ministerio, según se explicó, es mejorar la salud materno-infantil promoviendo el parto vaginal cuando las condiciones clínicas lo permiten. Sin embargo, desde el sector profesional insisten en que deben contemplarse tanto la autonomía de las pacientes como el ejercicio de la práctica médica.
"Hay mujeres que, aun conociendo los riesgos, van a optar por una cesárea electiva y ese derecho debe ser considerado", sostuvo la especialista.
El proyecto tiene como fecha tentativa de implementación el 1 de julio, aunque persisten dudas sobre su aplicación concreta. Los profesionales manifestaron que existe incertidumbre, especialmente entre pacientes con fecha de parto cercana, debido a la falta de definiciones claras.
En ese marco, se prevén reuniones en la Legislatura y con autoridades del Ministerio de Salud para intentar acercar posiciones y clarificar el alcance de la medida.
La discusión refleja un cambio de paradigma en la obstetricia, donde factores culturales, médicos y legales confluyen en un escenario complejo que redefine la forma en que nacen los niños en Mendoza.