El conflicto entre los médicos de cabecera del PAMI y el organismo nacional sumó un nuevo capítulo tras una modificación en el esquema de pago.
El conflicto entre los médicos de cabecera del PAMI y el organismo nacional sumó un nuevo capítulo tras una modificación en el esquema de pagos que generó fuerte rechazo en el sector. En una entrevista con MNews Radio de El Observador Mendoza, el médico prestador Gustavo Tanús explicó los detalles de la medida y sus consecuencias.
Según detalló, el cambio se originó a partir de la implementación de la resolución 1107, que modificó el sistema retributivo vigente hasta ese momento. Hasta antes de la medida, los profesionales cobraban bajo una modalidad mixta: un monto fijo por cápita -alrededor de 950 pesos por afiliado- más el pago adicional por consultas, ya fueran espontáneas, de primera vez o de seguimiento. Cada médico atiende en promedio a unos 700 pacientes.
Con la nueva disposición, el valor de la cápita se incrementó a aproximadamente 2100 pesos, pero ese monto ahora incluye todas las consultas, eliminando los adicionales. Este cambio, en términos reales, implica una reducción de más del 50% en los ingresos de los profesionales.
"Se trata de un recorte sorpresivo del 50% de nuestros ingresos"
El impacto, según explicó Tanús, es directo sobre la sostenibilidad del trabajo médico. Los profesionales deben afrontar de manera independiente los costos de funcionamiento de sus consultorios, incluyendo alquiler, personal administrativo, aportes impositivos, seguros e insumos, ya que no reciben provisión por parte del PAMI.
"Es insostenible con los gastos que tenemos"
Frente a este escenario, desde el gremio que nuclea a los médicos de cabecera a nivel nacional, APAMIA, se resolvió llevar adelante una medida de fuerza de 72 horas, con el acompañamiento de otras organizaciones sindicales y la CGT.
La protesta implica la suspensión de la atención en consultorios privados, lo que afecta directamente a los afiliados. No obstante, el profesional aclaró que la adhesión es dispar, aunque mayoritaria, y que en casos urgentes se garantiza la asistencia.
"Estamos hablando de algo gravísimo para la economía de los profesionales y para los pacientes"
En relación a la atención durante el paro, se indicó que situaciones críticas seguirán siendo contempladas, especialmente en pacientes que requieren medicación indispensable. En esos casos, las recetas pueden emitirse de manera digital y ser retiradas posteriormente.
El conflicto también puso el foco en las condiciones laborales del sector. Tanús señaló que, si bien existen contratos formales, en la práctica la carga laboral supera ampliamente lo estipulado. Los médicos deben cumplir con una cantidad de horas semanales que, según afirmó, resulta imposible sin extender la jornada.
Además de la atención médica, los profesionales deben realizar tareas administrativas como la carga, validación y transmisión de datos en el sistema del PAMI, lo que incrementa aún más la carga de trabajo.
"Trabajamos mucho más de lo que establece el contrato"
El reclamo se enmarca en una tensión creciente entre los prestadores y el organismo, con un sistema que, según los médicos, se vuelve cada vez más difícil de sostener. Mientras tanto, la medida de fuerza busca generar impacto en las autoridades para revertir la decisión y abrir una instancia de diálogo.