La provincia terminó el fin de semana extralargo con niveles de alojamiento por encima de lo esperado y se consolidó entre los destinos más elegidos del país. Desde el Emetur destacaron el aporte del turismo nacional e internacional, además del impacto de la agenda cultural y religiosa.
Mendoza cerró el fin de semana extralargo de Semana Santa con niveles de ocupación superiores a los previstos y reafirmó su posicionamiento entre los destinos turísticos más elegidos del país. Así lo señaló Gabriela Testa, titular del Ente Mendoza Turismo (Emetur), quien remarcó que la provincia logró sostener una alta afluencia de visitantes pese a la cercanía con el feriado del Día de la Memoria, un factor que había generado expectativas de menor demanda.
De acuerdo con los datos oficiales, la ocupación hotelera promedio alcanzó el 85% en toda la provincia. El área metropolitana se ubicó levemente por encima, con alrededor del 86%, mientras que sectores como Ruta 82, Cacheuta y Potrerillos registraron niveles cercanos al lleno total.
En el sur provincial, San Rafael mostró un desempeño dispar: las villas turísticas alcanzaron un 80% de ocupación, mientras que en la ciudad el promedio fue del 70%. En tanto, el Valle de Uco superó el 75% y otras regiones, como el Este y la zona de montaña, también exhibieron un comportamiento sólido durante el receso.
El movimiento turístico estuvo impulsado tanto por visitantes nacionales como internacionales. La coincidencia de las celebraciones de Pascua a nivel global favoreció la llegada de turistas de Chile, Brasil, Uruguay y otros países, en un contexto en el que el otoño mendocino se presenta como un atractivo adicional por sus condiciones climáticas y paisajísticas. A ese flujo se sumó también el turismo interno, con mendocinos recorriendo distintos puntos de la provincia.
Entre los principales dinamizadores, Testa destacó el festival Música Clásica por los Caminos del Vino, que ofreció más de 55 conciertos en los 18 municipios, muchos de ellos con carácter solidario. La propuesta se complementó con actividades organizadas por los gobiernos locales, entre ellas circuitos de turismo religioso y eventos culturales, que ampliaron la oferta para visitantes y residentes a lo largo de todo el fin de semana.
Desde el Gobierno provincial subrayaron que este movimiento tiene un impacto directo sobre la economía local, ya que el gasto turístico se distribuye en hotelería, gastronomía, transporte y comercio, generando ingresos y empleo. En el caso del turismo internacional, además, lo equiparan a una exportación de servicios, en un esquema donde la articulación entre el sector público, el privado y la participación ciudadana aparece como una pieza clave para sostener la competitividad del destino.