El mercado del GNC en Argentina vuelve a posicionarse como una de las principales alternativas frente al aumento.
El mercado del GNC en Argentina vuelve a posicionarse como una de las principales alternativas frente al aumento sostenido de los combustibles líquidos. En una entrevista en MNews Radio, El Observador Mendoza, el especialista Hugo Lami, miembro de la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas, analizó el crecimiento de la demanda, los costos de instalación y el tiempo de amortización de los equipos.
"Siempre se pone el foco en el GNC, que es una alternativa más económica", sostuvo Lami al explicar por qué cada vez más usuarios evalúan la conversión de sus vehículos. Sin embargo, aclaró que los autos actuales requieren tecnología más avanzada: "Los vehículos de hoy en día vienen más complejos desde el punto de vista mecánico y necesitan equipos de última generación".
En este contexto, el mercado muestra un crecimiento sostenido. "Desde hace ya 6 meses que ha empezado en alza y ha crecido bastante el mercado de compradores", afirmó, señalando que el incremento en el precio de los combustibles tradicionales y el contexto internacional impulsaron aún más las consultas.
Uno de los factores clave es la diferencia de precios entre nafta y GNC. "Hoy tenemos un diferencial de 1200 a 1300 pesos por litro", detalló. Este escenario genera ahorros significativos tanto para trabajadores como para usuarios particulares. "En 10 litros estás ahorrando 14.000 pesos", ejemplificó, y agregó que un vehículo de uso intensivo puede ahorrar hasta un millón de pesos mensual, mientras que una familia promedio podría reducir gastos en torno a 300.000 pesos al mes.
El costo de instalación también es un punto central en la decisión. Según explicó Lami, "un equipo de primera línea con cilindro de 40 litros cuesta aproximadamente 1.450.000 pesos", mientras que uno de mayor capacidad, de 60 litros, asciende a unos 1.680.000 pesos. En cuanto a la financiación, existen opciones bancarias y planes con tarjeta que facilitan el acceso.
La amortización del equipo es uno de los principales atractivos del sistema. "Alguien que trabaja lo está amortizando en un mes y medio", destacó. En el caso de usuarios particulares, el plazo se extiende, pero sigue siendo competitivo: "En ocho cuotas ya se paga con el ahorro generado".
Además del ahorro individual, el uso de GNC tiene implicancias en la economía nacional. "El único combustible que la Argentina tiene con balanza negativa es el gasoil", explicó Lami, remarcando que el país debe importar este recurso, lo que implica salida de divisas. En contraste, el gas natural es abundante a nivel local.
En cuanto al contexto internacional, el especialista señaló que el uso de gas como combustible no es exclusivo del país. "Esto nace en Italia y se utiliza en todo el mundo", afirmó. En Europa, por ejemplo, predomina el uso de GLP (gas licuado de petróleo), aunque el GNC sigue siendo relevante en entornos urbanos.
Finalmente, destacó el avance del transporte público hacia energías más económicas y limpias: "En Mendoza y en otras ciudades ya se ven colectivos a gas originales de fábrica", una tendencia que también se replica en grandes centros urbanos como Buenos Aires.
El crecimiento del GNC en Argentina refleja una combinación de factores económicos, tecnológicos y energéticos que lo consolidan como una opción cada vez más elegida tanto por trabajadores como por familias que buscan reducir costos en un contexto de alta inflación.