El intendente de Guaymallén explicó los motivos de su decisión, tras el colapso de un colector cloacal en la calle Tirasso.
En una entrevista con MNews Radio de El Observador Mendoza, el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, confirmó la declaración de emergencia sanitaria y ambiental tras el colapso de un colector cloacal en la calle Tirasso, un problema que se agravó luego de las fuertes lluvias registradas durante el fin de semana en el Gran Mendoza.
El jefe comunal explicó que el jueves se produjo un socavón debido a la rotura de una colectora máxima de más de 70 centímetros de diámetro, una infraestructura clave que recibe líquidos cloacales de gran parte del área metropolitana y los conduce hacia la planta de tratamiento.
"El colector está en un estado de agotamiento de su vida útil", señaló.
Calvente indicó que este tipo de incidentes se repite con frecuencia en ese sector debido a dos factores principales: el deterioro del sistema cloacal y la sobrecarga provocada por conexiones incorrectas de desagües pluviales al sistema de cloacas. Durante las lluvias, el agua de tormenta ingresa a las cañerías que no fueron diseñadas para soportar ese volumen, generando fallas estructurales.
"Las redes cloacales no se diseñan para recibir ese volumen de agua", explicó.
La emergencia declarada por el municipio busca agilizar las respuestas administrativas y técnicas frente a una situación que afectó especialmente la conectividad vial de la zona. Según detalló el intendente, la obra de renovación del colector ya estaba en marcha y se amplió el frente de trabajo para incluir el tramo que colapsó.
Entre las medidas adoptadas, se dispuso avanzar con la apertura de la calle Santo Tomás de Aquino, lo que permitirá mejorar la conexión este-oeste y aliviar la circulación en un sector que ya tenía limitaciones de tránsito.
En paralelo, continúan los trabajos en el lugar donde se produjo el socavón. El gran pozo de líquidos cloacales que se había formado fue eliminado y las cuadrillas trabajan en el relleno del terreno y en la instalación de una nueva cañería.
"El pozo de líquidos cloacales ya fue resuelto y la situación sanitaria está controlada", aseguró.
El intendente también aclaró que los olores a cloaca reportados por vecinos en algunos sectores cercanos no estarían directamente vinculados con el colapso del colector. Según explicó, podrían deberse a la sobreexigencia hidráulica de redes secundarias tras las lluvias intensas.
Además, Calvente remarcó que Guaymallén cumple un rol clave dentro del sistema cloacal del área metropolitana, ya que gran parte de los efluentes deben atravesar el departamento antes de llegar a la planta de tratamiento.
"La pendiente en gran parte del departamento es casi nula y eso dificulta la conducción de los líquidos", explicó.
Finalmente, el intendente advirtió que muchas de las redes cloacales ya superaron su vida útil -estimada entre 25 y 30 años- y que será necesario continuar con obras de renovación para evitar nuevos colapsos. También señaló que los eventos climáticos extremos se están volviendo cada vez más frecuentes en la provincia.
"Las tormentas fuertes son cada vez más recurrentes y ninguna infraestructura puede contener eventos extremos de ese tipo", concluyó.