Mendoza Lo dijo su titular, Mario González

Desde la Coviar señalaron que la vitivinicultura atraviesa un momento "difícil y complejo", pero negaron una crisis

El presidente de Coviar señaló que el sector enfrenta caída del consumo, acumulación de stock y fuerte presión impositiva. Aunque descartó hablar de una crisis estructural, planteó que la industria está ante un "momento bisagra" y debe adaptarse a nuevos hábitos de consumo.

Martes, 3 de Marzo de 2026

El presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Mario González, reconoció que la vitivinicultura atraviesa un escenario "difícil y complejo", marcado por la caída del consumo interno, la acumulación de stock y un contexto económico desafiante. Sin embargo, evitó definir la situación como una crisis estructural y sostuvo que el sector aún cuenta con oportunidades para sostenerse y proyectarse.

En declaraciones a LVDiez, González explicó que la coyuntura responde tanto a factores externos como a transformaciones en los hábitos de consumo y en la situación económica del país. En ese sentido, remarcó que la industria debe apoyarse en el posicionamiento internacional alcanzado en las últimas décadas y apostar a la capacidad de adaptación frente a los cambios del mercado.

Al referirse al proceso de desregulación económica, el dirigente señaló que años atrás la actividad enfrentaba dificultades para importar insumos enológicos y para operar con mayor fluidez en el comercio exterior. Desde esa perspectiva, consideró que la eliminación de trabas administrativas puede abrir nuevas oportunidades, especialmente en materia de desburocratización.

No obstante, advirtió que esos cambios no deben analizarse bajo una lógica de "todo o nada". Según planteó, algunas medidas podrían afectar estándares de control y poner en riesgo la reputación internacional de la vitivinicultura argentina, un aspecto clave para la competitividad del sector.

En ese marco, defendió la continuidad del Certificado de Ingreso de Uva (CIU), cuya eliminación había generado tensiones con el Gobierno nacional. González explicó que se trata de una herramienta vinculada a la trazabilidad y a la calidad del producto, y aseguró que no implica un costo significativo ni mayores demoras administrativas. Además, confirmó que la obligatoriedad del sistema fue restituida para la actual Vendimia y destacó que la mayoría de las instituciones del sector respaldó esa decisión.

En materia impositiva, el titular de Coviar sostuvo que la carga tributaria constituye una de las principales desventajas competitivas de la actividad, sobre todo frente a países vecinos como Chile. Según afirmó, el problema no se limita a la discusión sobre impuestos internos, sino al peso global de los tributos sobre toda la cadena productiva, tanto para el mercado interno como para la exportación.

González también puso el foco en la necesidad de contar con financiamiento de largo plazo para avanzar en inversiones tecnológicas, tanto en el sector primario como en el industrial. En ese punto, advirtió que la reconversión vitícola exige plazos de entre cuatro y cinco años para estabilizarse, en un país que, según dijo, lleva décadas sin ofrecer líneas de crédito acordes a las necesidades del sistema productivo.

De cara a la Vendimia, definió el presente como un "momento bisagra", atravesado por desafíos estructurales y por un consumidor que redefine la demanda. Entre las nuevas tendencias, mencionó la preferencia creciente por vinos de menor graduación alcohólica, opciones más ligeras y nuevas combinaciones. Para el dirigente, la industria debe adaptarse a esos cambios sin resignar calidad, en un proceso en el que la respuesta al consumidor será determinante para el futuro del sector.