El dirigente dejó el cargo "por cuestiones de salud" y en medio de escándalos judiciales por presunto desvío de fondos. El Gobierno provincial informó que una nueva comisión integrada por los clubes fundadores asumirá la gestión y que se rendirán cuentas ante Personas Jurídicas.
Omar Sperdutti presentó su renuncia como presidente de la Liga Mendocina de Fútbol "por cuestiones de salud y para resguardar el normal funcionamiento de la institución", según se informó este miércoles por la tarde. La salida se da tras un acuerdo con el Gobierno de Mendoza y los clubes fundadores, que pasarán a conducir la entidad mientras avanza una investigación judicial que salpica al organismo madre del fútbol local.
"Convocamos a los clubes fundadores y a la Comisión Directiva para regularizar su funcionamiento. Omar Sperdutti presentó su renuncia por cuestiones de salud y para resguardar el normal funcionamiento de la institución. Rendirán cuentas de lo actuado hasta la fecha ante la Dirección de Personas Jurídicas. Una nueva comisión, integrada por los clubes fundadores, llevará adelante la gestión de ahora en más", comunicó el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema.
Según trascendió, entre los clubes considerados fundadores se encuentran Independiente Rivadavia, Gimnasia y Esgrima, Argentino, Godoy Cruz, Palmira, Huracán, Luján y Talleres. También figuraba con esa condición Jorge Newbery, hasta su desaparición.
La renuncia ocurre en un contexto de fuerte tensión institucional por una causa que investiga presuntas maniobras fraudulentas con fondos de la Liga. El viernes pasado se realizó un allanamiento en la sede de calle Garibaldi, en el marco de una pesquisa enfocada en movimientos financieros que, según la hipótesis de la investigación, podrían haber beneficiado a empresas vinculadas al entorno familiar del dirigente.
Sperdutti negó irregularidades vinculadas a transferencias que rondarían los $130 millones y, días atrás, se defendió públicamente: "Me están buscando a mí, un tipo laburador, haciéndome pasar por tonto, humillando a mi familia y desprestigiando 52 años de fútbol". Además, aseguró que no vive de la actividad dirigencial y que su sustento proviene de su trabajo privado.
Con la renuncia formalizada y el traspaso de mando en marcha, el foco inmediato quedará en dos frentes: la regularización administrativa de la Liga bajo la nueva comisión y el avance de la recolección de pruebas en la investigación judicial.