Nano García señaló su preocupación por las temperaturas mínimas elevadas registradas en los últimos días.
Desde MNews Radio, El Observador Mendoza, se comunicaron con el meteorólogo Mariano "Nano" García, quien "siempre nos atiende tan amablemente y queríamos hablar un ratito con él, a ver si vienen las lluvias, si siguen, qué es lo que pasa". El especialista brindó un panorama completo sobre las condiciones meteorológicas actuales en Mendoza, el comportamiento de las lluvias de verano y lo que se espera para los próximos días, tanto en el llano como en alta montaña.
Nano García señaló su preocupación por las temperaturas mínimas elevadas registradas en los últimos días. Explicó que, mientras jornadas anteriores mostraban mínimas más acordes a la época, con valores cercanos a los 16 o 18 grados, en la actualidad se registraron mínimas de entre 21 y 23 grados, lo que resulta inusual para el período. No obstante, aclaró que se trata de variaciones que ya se han observado anteriormente.
En relación a las precipitaciones, indicó que recién hacia el martes próximo podría registrarse una lluvia más significativa, luego de varios días sin eventos importantes. Detalló que en la Patagonia se esperan algunas lluvias en el corto plazo y que, si bien el alivio llega más tarde, es una buena noticia tras un período prolongado de sequía.
El meteorólogo contextualizó la situación regional al mencionar los incendios registrados en Chile y en el sur argentino, donde las lluvias tardaron en llegar y los daños ambientales fueron severos, con pérdidas de vegetación, fauna y poblaciones afectadas. Remarcó que estos fenómenos no son aislados y forman parte de un escenario climático que se repite en distintos puntos de la región.
Respecto a las lluvias intensas, explicó que las precipitaciones fuertes en verano son habituales en Mendoza, ya que se trata de la estación lluviosa. Sin embargo, aclaró que para evaluar si los valores son extremos es necesario compararlos con registros históricos. En ese sentido, recordó que uno de los mayores registros de enero se produjo el 23 de enero de 1992, con 88 milímetros, mientras que valores cercanos a los 100 milímetros solo se repitieron en febrero de 1988. En el Parque General San Martín, por ejemplo, enero registró alrededor de 40 milímetros, un valor elevado aunque todavía por debajo del máximo histórico de 63 milímetros alcanzado en 1974.
Nano García explicó que los eventos meteorológicos extremos no suelen responder a una sola causa, sino a la combinación de dos o más factores poco frecuentes que ocurren al mismo tiempo. En este caso, detalló que desde mediados de enero ingresó una gran cantidad de humedad desde el norte, generando una atmósfera propicia para precipitaciones intensas. A eso se sumó un forzante adicional, un sistema conocido como DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), que aparece solo algunas veces al año en Mendoza y que suele ser más común en invierno.
"Lo extraño no es que llueva, sino que se conjuguen dos eventos poco frecuentes el mismo día", explicó el especialista, subrayando que cada uno de esos fenómenos por separado no resulta excepcional, pero su coincidencia potencia los efectos.
En cuanto al pronóstico para los próximos días, el meteorólogo indicó que para el llano se esperan tormentas típicas de verano durante la noche de hoy y mañana, con posibles precipitaciones también en la madrugada. A partir del jueves, con el ingreso de viento del sur, se producirá un descenso de la humedad, cielo mayormente cubierto y lluvias débiles, mejorando progresivamente hacia el fin de semana.
Para la alta montaña, se prevén algunas precipitaciones débiles hoy y mañana, con viento del oeste. Desde el jueves la situación tenderá a mejorar y el fin de semana presentaría condiciones mucho más favorables, lo que representa un alivio tras varios fines de semana consecutivos con complicaciones y cierres parciales del paso internacional.
El informe concluyó con un mensaje de tranquilidad y prevención, destacando la importancia de seguir los reportes meteorológicos ante la persistencia de lluvias de verano, que pueden intensificarse en cortos períodos de tiempo y generar impactos rápidos en zonas urbanas y de montaña.