Mendoza abrió la licitación para su refuncionalización integral, con 7 ofertas y un presupuesto de $70.500 millones.
La obra de gran escalas e extenderá por más de 11 kilómetros dentro de Guaymallén, el desafío inmediato es garantizar la fluidez del tránsito mientras se ejecutan los trabajos, que se extenderán por no menos de 30 meses.
El municipio que encabeza Marcos Calvente ya definió un esquema de reordenamiento vial que incluye cambios de sentido en colectoras, ajustes semafóricos, desvíos del transporte público y una fuerte presencia de personal en la vía pública.
La obra incluye puentes, mejoras viales y un parque lineal para integrar Guaymallén. Esto genera molestias, pero es una transformación histórica hacia una infraestructura moderna y segura.
LOS CAMBIOS
Uno de los ejes centrales del plan será la modificación del sentido de circulación de las laterales del Acceso Este. A partir del 9 de febrero, la Lateral Norte circulará de este a oeste y la Lateral Sur de oeste a este, replicando el sentido de la traza principal.
En paralelo, se prohibirá el estacionamiento en ambas colectoras en tramos clave, especialmente entre Hilario Cuadros-Cañadita Alegre y La Purísima-Curupaytí, durante todo el tiempo que duren las obras.
Intersecciones como Houssay y Adolfo Calle o Urquiza y Bandera de los Andes, hoy reguladas con semáforos de cuatro tiempos, pasarán a un esquema de dos tiempos, habilitando el giro a la izquierda con precaución, tal como establece la Ley 9024 de Seguridad Vial.
Además, se evalúan modificaciones dinámicas en otros cruces como Sarmiento, Pedro del Castillo y Pringles, con ajustes que podrán variar según el comportamiento real del tránsito.
La obra permitirá incorporar una tercera trocha por mano, eliminar cuellos de botella históricos y construir nuevos pasos que conectarán calles clave como Rosario-Houssay, Avellaneda-Azcuénaga y Urquiza norte-sur.

Según el Gobierno, la mayoría de siniestros son provocados por acción humana. La situción en Mendoza.