Rodolfo García explicó la actividad sísmica registrada en las últimas semanas
El director nacional del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), ingeniero Rodolfo García, explicó en diálogo con MNews Radio la actividad sísmica registrada en las últimas semanas en la región de Cuyo, donde se han percibido varios movimientos de magnitud moderada.
García recordó que Mendoza y San Juan integran una de las zonas sísmicas más activas del país.
"La región de Cuyo, particularmente Mendoza y San Juan, es una zona sísmica que tiene su historia. No es algo nuevo", afirmó.
Entre los eventos más importantes, mencionó el terremoto del 20 de marzo de 1861, que destruyó casi por completo la ciudad de Mendoza, y el del 26 de enero de 1985, que provocó daños materiales pero no víctimas fatales. Además, se han registrado otros cinco eventos sísmicos significativos a lo largo del tiempo, que demuestran la recurrencia del fenómeno en la región.
Los sismos no se pueden predecir
El titular del INPRES aclaró que, pese al avance científico, no existe forma de predecir un terremoto.
"Los sismos son fenómenos naturales que no se pueden predecir. No existe un conocimiento que permita fijar el día, la hora, el lugar y la intensidad de un movimiento sísmico", explicó.
Los temblores que se perciben cada semana en Mendoza y sus alrededores son, según el especialista, parte del comportamiento natural de la tierra en una zona activa. La frecuencia de los movimientos, dijo, "es totalmente aleatoria".
García destacó la importancia de que la población tome conciencia de que vive en una zona sísmica y adopte medidas de prevención.
"Cuando reconocemos que estamos en una zona sísmica y tenemos verdadera conciencia, podemos actuar en consecuencia, tomando medidas preventivas con anterioridad", señaló.
Esas acciones incluyen la mejora de las construcciones, la infraestructura y los planes de emergencia familiar e institucional, que ayudan a mitigar los efectos de un terremoto.
En los últimos días, algunos temblores fueron atribuidos por la población a la actividad de volcanes cercanos o a los llamados "enjambres sísmicos". Sin embargo, García aclaró que los movimientos más frecuentes en Mendoza no están relacionados con actividad volcánica.
"Los movimientos sísmicos provocados por erupciones volcánicas son relativamente moderados. Los terremotos más dañinos en territorio argentino se deben a la activación de fallas geológicas", explicó.
Las fallas geológicas son zonas de la corteza terrestre donde se acumulan tensiones que, al superar su límite de resistencia, se rompen y liberan energía en forma de ondas sísmicas.
El ingeniero también aclaró la diferencia entre las fallas locales y el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se registran los terremotos más grandes del planeta.
"El cinturón de fuego corresponde a los bordes de grandes placas tectónicas. En nuestra región, la placa de Nazca interactúa con la placa sudamericana, generando la cordillera de los Andes", detalló.
Esa interacción, explicó, produce deformaciones y tensiones en la corteza terrestre que, al liberarse, originan los sismos. En comparación, los movimientos registrados en Argentina son de menor magnitud que los que ocurren en el vecino país de Chile, donde se produjo el terremoto más grande de la historia en 1960, en Valdivia.
Finalmente, García insistió en la necesidad de mantener la conciencia sísmica activa y la preparación ciudadana.
"Mejorar el entorno construido y actuar con prevención es la clave para reducir los riesgos y aumentar la seguridad frente a los terremotos", concluyó.