El humorista habló en la previa de la audiencia de mañana y el viernes, en las que se determinará si irá o no a la cárcel. "Tengo miedo de ir a la cárcel", manifestó.
Este miércoles y viernes se darán audiencias claves para determinar el futuro de Juan Cacho Garay (68) tras la denuncia Verónica Macías. Este martes Cacho Garay habló luego de que el fiscal Daniel Carniello fuera apartado y Mónica Fernández Poblet haya tomado las riendas.
Mónica Fernández Poblet tomó el expediente y tras su pedido, ahora el juez Federico Martínez deberá determinar si Garay continúa o no en la casa de su hermana o es trasladado a una penitenciaría. Las audiencias para tratar esto serán mañana y el viernes.
Desde el auto y con su abogado, Cacho Garay comenzó a hablar con la prensa diciendo lo siguiente: "Ya no pienso, solamente trato de asimilar lo que está sucediendo. Acá solamente ocurrió una cosa y es que yo le pedí el divorcio una semana antes que pasara todo esto".
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Sobre cuál es uno de sus temores, dijo: "Tengo miedo de ir a la cárcel. Hay mucha formas de llegar a unos objetivos que es persiguiendo las metas. Esto se hace trabajando y progresando, no persiguiendo gente. La causa de por qué empezó todo esto es porque yo le pedí el divorcio. No hay pruebas de lo que se me culpan".
Al ser consultado sobre Sandra Astudillo, expresó: "Sandra es una gran mujer, vecina y abuela. Yo tuve una relación con ella que terminó hace 13 años y no tiene nada que ver en esto. Cuando ella se enteró que yo estaba saliendo con Verónica la señora Astudillo dio por finalizada la relación".
"Mi vida, con la prisión domiciliaria, es tremenda. Una prisión es una prisión y no puedo ni dormir. Si ella me acusa y dice que hay políticos y policías metidos y demás, que lo compruebe y dé detalles al respecto", concluyó Cacho Garay.