El Banco Central intervino la entidad financiera y al menos diez futbolistas de la selección paraguaya preparan una demanda colectiva.
La intervención del Banco Central de Paraguay sobre Ueno Bank, una entidad financiera del Grupo Vázquez, provocó un fuerte impacto en el fútbol sudamericano. La situación generó preocupación entre dirigentes, clubes y futbolistas, mientras que la Conmebol quedó involucrada por mantener una inversión cercana a los 14 millones de dólares en la institución.
El conflicto tuvo consecuencias inmediatas en el fútbol paraguayo. La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) comenzó a retirar la presencia de Ueno Bank de sus publicaciones en redes sociales, debido a que la entidad figuraba entre sus principales patrocinadores. Sin embargo, la denominación comercial del estadio Defensores del Chaco continúa vigente, al igual que ocurre con el estadio de Cerro Porteño.
Uno de los puntos que mayor repercusión generó fue la vinculación financiera de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) con el banco. Según publicaciones de medios paraguayos, el organismo presidido por Alejandro Domínguez mantiene aproximadamente 14 millones de dólares en certificados de depósito de ahorro (CDA).
La información generó interrogantes sobre la organización de las próximas finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, especialmente por los importantes premios económicos que recibirán los equipos participantes.
No obstante, desde la Conmebol descartaron que la situación bancaria represente una amenaza para los compromisos deportivos. "Los partidos no corren ningún riesgo ni tampoco el tema de los premios", aseguraron fuentes de la organización a Clarín.
La entidad explicó que los fondos depositados en Ueno Bank forman parte de sus inversiones financieras y que su funcionamiento no depende exclusivamente de esos recursos. Con una facturación anual superior a los 600 millones de dólares, la confederación sostiene que cuenta con respaldo suficiente para cumplir con las obligaciones previstas.
En ese sentido, recordó que la final de la Libertadores distribuirá 32 millones de dólares, de los cuales 25 millones serán para el campeón y siete para el subcampeón. Por su parte, la definición de la Sudamericana entregará diez millones al ganador y dos millones al segundo. En conjunto, los premios acumulados de ambas competencias superan los 300 millones de dólares.
Mientras la Conmebol intenta transmitir tranquilidad, la preocupación crece entre los jugadores de la selección paraguaya que mantienen sus ahorros en Ueno Bank.
De acuerdo con información publicada por el diario ABC, al menos diez futbolistas que desarrollan sus carreras en el exterior estarían evaluando presentar una demanda colectiva ante la Justicia.
El abogado y representante Rodrigo Codas explicó que varios jugadores utilizaban la institución para resguardar sus ahorros, aunque no realizaban operaciones bancarias frecuentes en Paraguay.
"La idea es presentar una demanda colectiva. Es la mejor o la más sencilla manera de obtener un resultado judicial: es más práctico ir todos juntos que por separado", señaló.
El representante también cuestionó la relación que existía entre las autoridades del banco y el seleccionado paraguayo. "Al fútbol le han mentido y asaltado. Es un día bastante duro para toda la nación", expresó.
Frente a la repercusión del caso, la APF difundió un comunicado para manifestar su acompañamiento a los sectores afectados y garantizar la estabilidad de las competencias locales.
La organización aseguró que trabaja en distintas medidas para asistir a clubes, futbolistas y otros integrantes del ámbito deportivo que pudieran resultar perjudicados por la situación financiera.
"Ya estamos trabajando en las acciones necesarias para acompañar a los afectados y contribuir a la búsqueda de soluciones concretas", expresó la entidad.
Asimismo, solicitó que las autoridades competentes avancen con transparencia y rapidez para esclarecer lo sucedido y responder a las inquietudes de los damnificados.
Finalmente, la asociación confirmó que el calendario del fútbol paraguayo no sufrirá modificaciones como consecuencia del conflicto.
"Todas las competiciones del fútbol paraguayo actualmente en disputa continuarán desarrollándose con absoluta normalidad", sostuvo.
De esta manera, mientras aumenta la incertidumbre entre los clientes de Ueno Bank y se analizan posibles acciones judiciales, las principales organizaciones del fútbol sudamericano buscan evitar que la crisis financiera afecte el desarrollo de los torneos y el cumplimiento de sus compromisos económicos.