Este lunes se dio inicio al proceso judicial por el asesinato del exrugbier de Los Pumas, ocurrido en marzo de 2022. Shaun Hegarty, quien lo acompañaba la noche del ataque, relató los detalles de la discusión previa y el momento en que los agresores abrieron fuego, mientras que los imputados negaron haber tenido intención homicida.
Este lunes comenzó en París el juicio por el asesinato del exrugbier argentino Federico Martín Aramburu, un crimen cometido en marzo de 2022 que conmocionó al ámbito deportivo internacional. Horas después de celebrarse la primera audiencia, Shaun Hegarty, el amigo y excompañero que lo acompañaba aquella trágica noche, brindó una entrevista en la que reconstruyó los instantes previos al ataque armado.
Hegarty relató que todo se originó en un bar parisino, donde un integrante de su grupo intentó entablar conversación con Loïk Le Priol y Romain Bouvier, quienes respondieron de forma agresiva. "Nos sorprendió su actitud, en el rugby solemos ser abiertos y buscamos que la gente se lleve bien", expresó. Tras un breve forcejeo en la puerta del establecimiento controlado por el personal de seguridad, los amigos decidieron retirarse a un hotel para curarse las lesiones leves recibidas -Hegarty tenía un golpe en el ojo y Aramburu en el pómulo-, un episodio de cuyas secuelas físicas y emocionales aún se recupera.
Minutos más tarde, al salir nuevamente a la calle, Hegarty advirtió la presencia de un vehículo militar estacionado frente al local Le Mabillon. "Escuché que decían 'están ahí' y vi cómo Bouvier se acercó a Federico y le disparó", recordó. El testigo describió haber entrado en un estado de disociación debido a la violencia de la secuencia: precisó que Bouvier efectuó cuatro disparos y Le Priol otros seis.
Tendido en el suelo y gravemente herido, Aramburu le pronunció unas últimas palabras que marcaron a su amigo para siempre: "Shaun, llamá a la policía, me voy a morir". Ese pedido desesperado logró sacarlo del shock inicial y le permitió pedir auxilio, admitiendo que en ese momento su cerebro se había bloqueado por completo ante la tragedia.
Durante la primera jornada del debate oral, los principales imputados prestaron declaración y ofrecieron su versión de los hechos. Tanto Romain Bouvier como Loïk Le Priol intentaron despejar la acusación de homicidio premeditado.
"Nunca quise matarlo, ni siquiera herirlo", sostuvo Bouvier ante el tribunal. Por su parte, Le Priol asumió ser el responsable material de la muerte del exdeportista, aunque insistió en una estrategia defensiva: "Soy responsable de la muerte del señor Aramburu, pero siempre he sostenido que usé mi arma en defensa propia", afirmó, contradiciendo los testimonios y las pruebas reunidas en la investigación sobre la dinámica del ataque. El juicio continuará en los próximos días con la declaración de nuevos testigos y peritos para esclarecer las responsabilidades penales de los acusados.