Mundo Disputa comercial 

EEUU prepara "las sanciones más duras de la historia" contra Irán y presiona a China

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció las nuevas medidas económicas que lanzará el país norteamericano. A la par, reclamó la cooperación del gobierno chino.

Viernes, 21 de Agosto de 2026
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El gobierno de Estados Unidos anticipó una nueva escalada de su ofensiva económica contra Irán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que aplicarán "las sanciones más duras de la historia" contra Teherán y reclamó la cooperación deChina, principal comprador del petróleo iraní.

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Bessent adelantó que brindará una conferencia de prensa el próximo lunes para explicar el alcance de las nuevas restricciones. El anuncio se produjo mientras Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre Irán y en un escenario de fuerte tensión alrededor del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial.

"Es un golpe doble. Tenemos el bloqueo (a Irán) y vamos a tener las sanciones más duras de la historia", afirmó el funcionario durante una entrevista con CNBC. Luego fue más allá respecto del objetivo de Washington: "Va a funcionar en Irán y vamos a hacer colapsar a este régimen."

Las exportaciones energéticas se duplicaron y dejaron un superávit de casi u$s900 millones en julio 

Politica

 En pleno invierno, la balanza comercial energética registró un saldo positivo de u$s892 millones, impulsada por el salto de las ventas externas de petróleo. Las exportaciones del sector llegaron a u$s1.506 millones y el crudo se consolidó entre los principales productos vendidos por la Argentina al mundo.


"Es hora de que nuestros aliados y el resto del mundo tomen una decisión", agregó Bessent. La advertencia buscó aumentar la presión no solamente sobre Irán, sino también sobre los países que mantienen relaciones comerciales con la República Islámica.

El anuncio llegó un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con consecuencias económicas a cualquier país que proporcione "cualquier tipo de salvavidas a Irán". A través de Truth Social, el mandatario definió la estrategia estadounidense como una "operación económica aplastante".

La presión de Estados Unidos sobre China

Uno de los principales interrogantes pasa por China, debido a su importancia para las exportaciones energéticas iraníes. Consultado sobre la posibilidad de aplicar sanciones contra Beijing por sus operaciones con Teherán, Bessent evitó anticipar medidas concretas. "Muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado", respondió.

Sin embargo, el secretario del Tesoro remarcó que China obtiene del Golfo Pérsico aproximadamente la mitad de la energía que necesita y sostuvo que debería "sumarse al plan" estadounidense para conseguir la reapertura del estrecho de Ormuz y contribuir a una reducción del precio internacional del petróleo.

De acuerdo con datos correspondientes a 2025 de la firma de análisis Kpler, China adquirió más del 80% del petróleo exportado por Irán. Otras estimaciones recientes citadas por Bloomberg elevaron esa participación por encima del 90%.

Una parte importante de esas operaciones pasó por refinerías independientes chinas conocidas como "teapot". Su limitada exposición al sistema financiero estadounidense dificultó hasta ahora la capacidad de Washington para frenar completamente las compras mediante sanciones.

Una eventual ofensiva estadounidense contra entidades financieras chinas podría abrir, además, un nuevo frente de tensión entre las dos mayores economías del mundo. China constituye un importante proveedor de tierras raras para Estados Unidos, materiales considerados estratégicos para sus industrias tecnológica y de defensa.

Analistas señalaron que posibles sanciones contra bancos chinos podrían deteriorar la relación bilateral antes de una reunión prevista entre Trump y el presidente Xi Jinping. Al mismo tiempo, una mayor restricción de la oferta iraní podría impulsar todavía más el precio del petróleo.

Bessent minimizó el impacto sobre el petróleo

El secretario del Tesoro relativizó las consecuencias que el endurecimiento de las sanciones podría tener sobre el mercado energético, después de que el crudo alcanzara su nivel más elevado en más de tres semanas.

"Creo que los mercados petroleros están malinterpretando lo que significa esta presión económica", sostuvo Bessent. "Tenemos información asimétrica y no estoy seguro de por qué el petróleo subió por esto", añadió.

El funcionario también planteó que una mayor presión económica podría disminuir, al menos inicialmente, las posibilidades de una nueva escalada militar de gran magnitud, aunque aclaró que esa evaluación era válida "por ahora".

El conflicto entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques conjuntos contra territorio iraní durante la denominada Operación Furia Épica. Desde julio, Washington mantuvo un bloqueo naval sobre los puertos del país persa y los accesos al estrecho de Ormuz.

Según estimaciones del sector privado iraní, las restricciones provocaron pérdidas de miles de millones de dólares en ingresos petroleros. La economía de Irán ya arrastraba los efectos de décadas de sanciones desde la Revolución Islámica de 1979, mientras que en julio la inflación interanual superó el 60% y la moneda sufrió una pronunciada depreciación.

Irán respondió y China se resiste a las sanciones

El canciller iraní, Abás Araqchi, rechazó las amenazas estadounidenses y sostuvo que Trump intentó desviar la atención de los problemas financieros internos de Estados Unidos, entre los que mencionó el nivel de endeudamiento y el aumento de las tasas de interés.

La Cancillería iraní, por su parte, calificó la nueva ofensiva estadounidense como "terrorismo económico", mientras el Gobierno de Teherán buscó resistir una estrategia destinada a restringir todavía más sus fuentes de financiamiento.

Beijing ya dio señales de que no pretende plegarse automáticamente a las exigencias de Washington. En mayo, las autoridades chinas ordenaron a sus empresas ignorar las sanciones estadounidenses contra varias refinerías del país y apelaron a una ley de bloqueo aprobada en 2021, que impide cumplir determinadas restricciones extranjeras consideradas ilegítimas.

La nueva batería de medidas llegó además después de la reanudación de las hostilidades y la ruptura del entendimiento alcanzado en junio. Aunque el escenario militar atravesó un período de relativa calma, Estados Unidos apostó ahora a profundizar el aislamiento económico de Irán.

La efectividad de esa estrategia tendrá a China como uno de sus factores determinantes. Mientras Beijing continúe absorbiendo la mayor parte de las exportaciones petroleras iraníes, Estados Unidos deberá enfrentar el desafío de endurecer la presión sobre Irán sin provocar una nueva escalada comercial con el gobierno de Xi Jinping.

Fuente: Ámbito Financiero