Mundo Enojo y repudio

Las vacaciones de Macron que desataron indignación en medio de un "verano apocalíptico" en Francia

Las imágenes del presidente en la Costa Azul provocaron fuertes críticas de la izquierda mientras el país atraviesa sucesivas olas de calor, sequía e incendios forestales

Viernes, 14 de Agosto de 2026
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Las imágenes, difundidas por la revista Paris Match, muestran al mandatario francés durante su estadía en el fuerte de Brégançon, la residencia presidencial de verano ubicada sobre el Mediterráneo. En algunas fotografías se lo ve a bordo de una moto acuática; en otras, practicando surf foil, una disciplina en la que la tabla se eleva sobre el agua gracias a una aleta submarina.

La escena despertó especial indignación por el contraste con la situación que atraviesa el país.

Los franceses están viviendo un "verano apocalíptico", sostuvo Marine Tondelier, líder de Los Ecologistas y candidata a las próximas elecciones presidenciales, quien cuestionó que Macron aparezca en un reportaje sobre sus vacaciones mientras el país enfrenta temperaturas extremas e incendios de gran magnitud.

"Emmanuel Macron: '¿Vieron mi enorme moto acuática? ¿A que va rápido?'", ironizó Tondelier en X, al comparar la portada de la revista con el saldo de cinco olas de calor, una sequía y numerosos incendios registrados durante el verano.

También se sumó a las críticas Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista.

"Durante la ola de calor, cuando Francia arde, cuando una parte de los franceses no ha podido irse de vacaciones, el presidente se divierte en moto acuática en Brégançon. ¿Ese es el mensaje? Menudo acierto", escribió.

Desde el entorno presidencial buscaron quitarle peso a la controversia y aseguraron que el fotógrafo no tuvo ningún acceso autorizado para realizar el reportaje. Además, remarcaron que desde que Macron llegó al poder, hace nueve años, se publican todos los veranos fotografías obtenidas sin autorización durante sus vacaciones.

El artículo que acompaña las imágenes también señala que, pese a las actividades recreativas, Macron pasa buena parte del día al teléfono y dispone en Brégançon de un despacho preparado para continuar con sus funciones.

Pero el episodio reavivó inevitablemente el recuerdo de otra polémica casi idéntica ocurrida cuatro años atrás.

En agosto de 2022, Macron había sido fotografiado también a bordo de una moto acuática en el Mediterráneo, mientras Francia combatía devastadores incendios forestales y soportaba una fuerte ola de calor.

En aquel momento, las imágenes causaron especial revuelo porque apenas unas semanas antes el presidente había pedido a los franceses un "esfuerzo de solidaridad" para reducir el consumo energético, en plena crisis provocada por la invasión rusa de Ucrania y el temor a un corte del suministro de gas ruso.

Cuba: alertan que la pobreza extrema alcanza al 94% del país

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El Observatorio de Derechos Humanos de la isla señaló que este índice pasó del 61% al 94% en cuatro años. Entre los problemas citados figuran los cortes energéticos y problemas alimentarios.


"Debemos prepararnos para un escenario en el que tengamos que arreglárnoslas completamente sin el gas ruso", había advertido Macron durante las celebraciones del Día de la Bastilla, cuando reclamó una "movilización general" en materia energética.

Su gobierno había pedido además a los ministerios que elaboraran planes de "austeridad energética" para reducir el consumo del país un 10% en dos años.

Por eso, la aparición del presidente sobre una moto acuática -un vehículo de alto consumo de combustible- fue interpretada por sus críticos como una contradicción entre su discurso ambiental y su comportamiento privado.

Entonces también fueron dirigentes ecologistas quienes encabezaron los ataques.

La diputada verde Sandrine Rousseau afirmó que las imágenes confirmaban la impresión de que Macron "no entiende el cambio climático" y llegó a sostener que, frente a la emergencia ambiental, "es criminal no entenderlo".

Las motos acuáticas pueden consumir varias veces más combustible que un automóvil familiar, un dato que fue utilizado en aquel momento para alimentar las acusaciones de "eco-hipocresía" contra el mandatario.

El fuerte de Brégançon es la residencia oficial de verano de los presidentes franceses desde 1968. Se encuentra en Bormes-les-Mimosas, en el departamento de Var, sobre un promontorio rocoso que domina el Mediterráneo.

Macron suele pasar allí parte de sus vacaciones, aunque el Elíseo insiste en que el presidente continúa trabajando durante su estadía y que debe permanecer en un lugar desde el que pueda regresar rápidamente a París ante cualquier emergencia.


Las reglas presidenciales establecen que los miembros del gobierno deben elegir para sus descansos destinos compatibles con el ejercicio de sus responsabilidades y suficientemente próximos a la capital.

Macron ha convertido Brégançon en uno de sus lugares habituales de descanso desde que llegó al Elíseo en 2017.

Agencia AFP