Mundo Alerta meteorológica

Alerta por el "Súper El Niño": del impacto extremo en Argentina a la amenaza sobre las exportaciones globales

Mientras en la Pampa Húmeda se prevén tormentas severas y en Cuyo un incremento de nevadas, el agro sudamericano enfrenta oportunidades de rinde y serios riesgos en infraestructura logística y rutas comerciales globales.

Jueves, 13 de Agosto de 2026

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una advertencia formal ante la inminente irrupción de una fase de alta intensidad del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). De acuerdo con los modelos de análisis oficial, existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno se mantenga plenamente activo durante el trimestre compuesto por agosto, septiembre y octubre de 2026. Aunque los especialistas del sector aclaran que la denominación popular "Súper El Niño" no constituye una categoría científica formal, advierten que el volumen de calentamiento en las aguas del Pacífico ecuatorial presagia eventos meteorológicos de gran magnitud.

En la geografía nacional, los efectos del fenómeno exhibirán comportamientos contrastantes según la región:

  • Pampa Húmeda, Litoral y AMBA: Se anticipa un cambio drástico del tiempo, pasando de las olas de aire polar registradas a mediados de agosto hacia una primavera caracterizada por precipitaciones abundantes, tormentas severas e inundaciones en zonas bajas.

  • Mendoza y la región de Cuyo: A diferencia de la franja oriental del país, los especialistas señalan que en Cuyo el impacto no se manifestará prioritariamente en tormentas llanas, sino en un incremento sostenido de las nevadas en la cordillera de los Andes, acompañado por un aumento en la frecuencia e intensidad de eventos de viento Zonda. El mayor caudal de nieve aportará un alivio indispensable para la crisis hídrica y los cauces de los ríos cuyanos.

Impacto en las exportaciones sudamericanas y el comercio global

En el plano regional, Sudamérica -la principal plataforma de exportación de alimentos del planeta- se alista para un escenario de fuerte variabilidad que ganará intensidad a partir de septiembre. A diferencia de eventos previos, los analistas proyectan que las precipitaciones generosas sobre el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y la pampa argentina resultarán favorables para la humedad de los suelos, impulsando los rendimientos proyectados para los cultivos de soja, maíz y trigo durante la campaña agrícola. No obstante, el exceso de humedad podría derivar en la proliferación de enfermedades fúngicas y en el lavado de nutrientes. 

El contrapunto del fenómeno radica en la infraestructura, la logística y las rutas marítimas:

  • Caminos rurales y puertos: El mal estado de la red vial secundaria en el Cono Sur amenaza con dificultar el acceso de maquinaria a los campos y el transporte de granos hacia los puertos de exportación.

  • Sector energético y pesquero: En el ámbito marítimo, el aumento térmico en el Pacífico ya redujo la captura pesquera en un 31% en Perú, mientras que las menores lluvias previstas para el norte y oeste de Brasil podrían incrementar la demanda e importación de gas natural argentino para alimentar centrales térmicas.

  • Carencia de agua en el Canal de Panamá: La contracara del fenómeno se registrará en el norte de Sudamérica y Centroamérica, donde las sequías severas amenazan la cuenca del Amazonas e imponen restricciones de calado en el Canal de Panamá. Las limitaciones para el paso de buques de gran porte obligan a reducir los volúmenes de carga transportada, encareciendo los fletes internacionales e introduciendo fricciones en el comercio marítimo global.