España prepara un despliegue sin precedentes de 35.000 efectivos ante la llegada de seis millones de visitantes por el eclipse solar total del 12 de agosto. La coincidencia con temperaturas de 40 grados eleva al máximo el riesgo de incendios.
La península ibérica se encuentra en la antesala de un evento astronómico de escala global que demandará un esfuerzo logístico e institucional extraordinario. Ante el fenómeno del eclipse solar total previsto para este miércoles 12 de agosto, las autoridades de España pusieron en marcha una campaña de seguridad y prevención de incendios para canalizar el flujo estimado de seis millones de personas que buscarán presenciar el evento en las zonas de mayor visibilidad de Europa continental.
El despliegue coordinado desde la sede de Protección Civil en Madrid contempla la participación de más de 35.000 efectivos policiales y de emergencia. La principal inquietud de los organismos estatales radica en el impacto que la presencia masiva de visitantes pueda causar en entornos rurales castigados por la sequía, considerando que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió alertas por temperaturas que alcanzarán los 40 grados Celsius y un riesgo de incendios clasificado entre alto y muy alto.
En lo que va del año, los incendios forestales han devorado cerca de 200.000 hectáreas en territorio español, una cifra seis veces superior a la registrada para la misma fecha en 2025. Para mitigar los factores de riesgo en una de las semanas con mayor siniestralidad del año, las administraciones regionales habilitaron 660 puntos oficiales de observación, prohibiendo terminantemente el uso de barbacoas, el estacionamiento en zonas no autorizadas y el tránsito con maquinaria en sectores boscosos sensiblemente secos.
El temor a focos ígneos provocó manifestaciones de grupos ecologistas en localidades pequeñas como Buitrago de Lozoya y la cancelación preventiva de eventos públicos en municipios linderos. Sin embargo, la advertencia climática no frenó la afluencia turística: la demanda de alquileres de casas rodantes alcanzó el 70% del parque disponible, mientras que las reservas de alojamientos en regiones del norte como Asturias experimentaron incrementos del 292% en comparación con el año anterior.