A través de sus redes sociales, el vocero del Departamento de Defensa, Sean Parnell, desmintió una investigación periodística de The New York Times. Aseguró que el 96% de los efectivos ya se reincorporó al servicio y que la mayoría presentó conmociones cerebrales leves.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos salió al cruce de las informaciones que acusaban al gobierno norteamericano de ocultar bajas en el marco del conflicto armado con Irán. A través de una publicación en la red social X, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó que casi 100 militares estadounidenses sufrieron algún tipo de lesión desde el pasado 7 de julio de 2026, aunque desmintió categóricamente que se haya intentado mantener en secreto la cifra de heridos.
En su mensaje oficial, Parnell buscó llevar tranquilidad sobre la gravedad de los cuadros de los efectivos afectados: "Si bien se determinó que casi 100 miembros del servicio tenían algún grado de lesión desde el 7 de julio de 2026, el 96 % ha regresado al servicio. Están decididos a volver a la batalla. La gran mayoría de las lesiones sufridas fueron conmociones cerebrales leves", detalló el funcionario militar.

Estados Unidos bombardeó instalaciones militares e infraestructura estratégica iraní, mientras Teherán apuntó contra objetivos en Kuwait.
La aclaración pública del Pentágono se produjo como respuesta directa a una investigación periodística publicada por el diario The New York Times, en la que se afirmaba que las autoridades de Defensa habían silenciado y ocultado decenas de lesiones sufridas por las tropas estadounidenses desplegadas en la guerra contra Irán.
En paralelo a esta controversia, la cadena CNN informó este lunes por la tarde que las Fuerzas Armadas de EE.UU. efectivamente registraron demoras al momento de hacer públicas las lesiones de los soldados en el frente de batalla. No obstante, según la versión de este último medio, dicho retraso en la difusión de los partes de salud no respondió a un intento de censura informativa, sino que tuvo como objetivo estratégico proteger la seguridad de los propios militares desplegados.