El presidente de Estados Unidos aseguró que no tiene un favorito para el duelo entre Argentina y España y asistió al MetLife Stadium para presenciar la definición del torneo junto a otros líderes internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó inclinarse por Argentina o España en la previa de la final del Mundial 2026, aunque destacó especialmente a Lionel Messi y aseguró que es un jugador contra el que no apostaría.
El mandatario estadounidense llegó este domingo al MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey, para presenciar el partido decisivo del torneo. Antes del encuentro, se refirió a la Selección argentina y mencionó también su relación con el presidente Javier Milei.
"El presidente de Argentina es buen amigo mío, ha hecho un gran trabajo. Pero lo que puedo decir es que es difícil apostar contra Messi", afirmó Trump.
Pese al elogio al capitán argentino, el presidente estadounidense aseguró que mantendría una postura neutral de cara a la definición. "No voy a elegir favoritos. Solo sé que no apostaría contra Messi. Es grande", expresó.
Trump asistió a la final acompañado por la primera dama, Melania Trump, y ocupó un lugar en el palco principal junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Entre las autoridades internacionales presentes también estuvieron el rey Felipe VI de España, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
La presencia del mandatario se produjo bajo un importante operativo de seguridad desplegado alrededor del MetLife Stadium debido a la asistencia de jefes de Estado y representantes internacionales.
La definición entre Argentina y España marcó además el cierre del primer Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, con un formato ampliado a 48 selecciones. Para Trump, se trató de su primera asistencia a un partido de esta edición de la Copa del Mundo.
En los días previos, el presidente estadounidense había destacado el impacto que tuvo la competencia en su país y calificó al Mundial como uno de los eventos deportivos más exitosos de la historia. También consideró que el torneo permitió demostrar el crecimiento y la consolidación del fútbol en Estados Unidos.
Trump tenía previsto participar además de la ceremonia de premiación junto a Gianni Infantino y entregar el trofeo al seleccionado que se consagrara campeón del mundo.
Por su parte, el presidente argentino Javier Milei decidió no viajar a Estados Unidos para presenciar la final y, según había explicado previamente, optó por mantenerse alejado del estadio por una cuestión de superstición.