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Accidente de Gaspi en Río de Janeiro: un informe registró que los helicópteros tenían el mismo plan de vuelo

Según el documento, la aeronave en la que se trasladaba el youtuber argentino no apareció en los radares del sistema aéreo brasileño

Jueves, 16 de Julio de 2026
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A poco más de un mes del accidente en el que perdieron la vida el youtuber Gaspar Prim, alias Gaspi, y otras cinco personas en Río de Janeiro, un informe brindó detalles del siniestro y estableció que los dos helicópteros involucrados contaban con el mismo plan de vuelo. Además, indicó que la aeronave en la que se trasladaba el creador de contenido argentino no apareció en los radares del sistema aéreo brasileño.

Según lo consignado por el medio brasilero G1, el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) elaboró un documento sobre el hecho ocurrido el pasado 14 de junio con el objetivo de determinar cómo ocurrió el episodio.

De acuerdo a lo trascendido, el helicóptero con matrícula PP-MAC, en el que se hallaban Gaspi, el director argentino Lucas Vigniale, el DJ brasileño Lucas Frota y el cantante estadounidense Oliver Tree, partió desde el aeropuerto de Jacarepaguá con destino a Angra dos Reis. Al mando estaba el piloto Alexandre Souza.

Por otro lado, el vehículo con matrícula PR-DJJ, despegó desde el aeropuerto Santos Dumont, con el fin de ir a Guaratiba. El único a bordo era el conductor, Charles Marsillac.

El documento estableció que ambas aeronaves utilizaron para sus planes de vuelo las Rutas Especiales de Helicópteros (REH) de Praia y Grota, con puntos coincidentes en la zona de Tachas, donde finalmente se produjo la colisión. 

Uno de los hallazgos más llamativos de la investigación preliminar es que el helicóptero PP-MAC -la aeronave en la que viajaban Oliver Tree y Gaspi- no fue detectado en ningún momento por los radares del Sistema Brasileño de Control del Espacio Aéreo (Sisceab) durante todo el vuelo. En cambio, el otro helicóptero, fue monitoreado desde el despegue hasta momentos antes de la colisión: la última posición registrada indicaba que volaba a aproximadamente 244 metros (800 pies) de altitud y a una velocidad de 200 km/h (108 nudos). Esta ausencia del PP-MAC en los sistemas de seguimiento es lo que los investigadores identifican como un "vuelo invisible". 

El informe también señala que ninguna de las dos aeronaves disponía de registradores de datos de vuelo (FDR) ni de registradores de voz de cabina (CVR), los dispositivos conocidos como "cajas negras". Según el Cenipa, no existía ningún requisito reglamentario que obligara a la instalación de esos equipos en las aeronaves involucradas. Las condiciones meteorológicas al momento del accidente eran favorables: el informe del aeropuerto de Jacarepaguá señalaba buena visibilidad, vientos suaves y ausencia de restricciones para las operaciones aéreas.

Tras la colisión, una de las aeronaves se estrelló en los terrenos de una iglesia abandonada que había sido alquilada por BYD, en la manzana de la Avenida das Américas, en la intersección con las calles Beth Lago y Rivadávia Campos. Esa aeronave fue la que explotó al impactar contra el suelo y las llamas se propagaron a los vehículos eléctricos del lugar, provocando nuevas explosiones visibles a kilómetros de distancia. La otra aeronave no se incendió y se estrelló con el tren de aterrizaje retraído.