El organismo presidido por Kristalina Georgieva reveló que hacia fines de mayo pasado más de 1100 millones de barriles de crudo no habían llegado al mercado por el conflicto bélico.Además señala que se necesitarán entre dos y tres meses para reanudar una parte significativa del flujo de hidrocarburos si finalmente se produce la reapertura efectiva del estratégico Estrecho de Ormuz.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un análisis este miércoles donde detalló que el mercado energético global asimiló el impacto del conflicto en Oriente Medio, pero alertó que los mecanismos de protección "están prácticamente agotados".
Por este motivo, el organismo financiero advirtió que la economía mundial enfrentará con mayor debilidad cualquier interrupción futura en el suministro de hidrocarburos.
Donald Trump negó que el acuerdo incluya un fondo de inversión para Irán.
El conflicto en Oriente Medio bloqueó el estrecho de Ormuz desde finales de febrero, una vía marítima por donde transita la quinta parte del consumo de crudo del planeta.
En consecuencia, unos 1.100 millones de barriles de petróleo no llegaron a los mercados de destino para finales de mayo, superando los registros de crisis históricas como la de 1973 o la Guerra del Golfo.
Sin embargo, los precios del barril se mantuvieron estables en una banda de entre 90 y 100 dólares.
Tres factores contuvieron esta escalada en simultáneo: la disminución de la demanda en Asia -donde los usuarios migraron al carbón y a las energías renovables-, el aumento de la producción petrolera en Estados Unidos, Guyana, Venezuela y Rusia, y el uso intensivo de las reservas estratégicas comerciales para cubrir un déficit diario de 4 millones de barriles.

Trump propuso un 20% de aranceles para los buques que pasen por Ormuz. Pocas horas después, se echó para atrás.
El problema principal radica en que el sistema consumió todo su margen de maniobra disponible. Por lo tanto, el FMI remarcó que, si las naciones no reponen estos inventarios de emergencia, "el punto de partida ante el próximo shock será considerablemente más débil".
Esta alerta coincide con los planteamientos que formularon los líderes de las grandes corporaciones energéticas en marzo, durante la conferencia anual CERAWeek en Houston.
En ese evento, la preocupación principal dejó de ser el costo del barril para centrarse en la logística de distribución. El director ejecutivo de Shell, Wael Sawan, resumió la situación con una advertencia clara: "Lo que importa hoy son los flujos físicos".
Así, la seguridad en el transporte y el almacenamiento de combustibles desplazó a la discusión tradicional sobre los precios internacionales.
Fuente: Clarín