Mundo Zona de desastre

Tras su milagroso rescate, habló el venezolano que pidió en un video que "cuiden a su hijo" cuando estaba atrapado 

Francisco Soto y su pareja, Deomaris, estuvieron 17 horas atrapados. "Gritábamos, pero nadie nos escuchaba", recordó.

Viernes, 3 de Julio de 2026
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Francisco Soto, el hombre que mandó un desgarrador mensaje junto a su esposa, Deomaris, cuando estaban atrapados entre los escombros de un edificio, recordó en diálogo con TN las 17 horas de terror que vivió, el trauma y la alegría de haber sobrevivido.

Soto sufrió una fractura expuesta en la pierna derecha y cayó sobre el cuerpo de su esposa, Deomaris, que padece el síndrome de aplastamiento y "aún tiene las piernas adormecidas".

"Las noches son difíciles por el trauma, nos cuesta dormir", reconoció el hombre, "pero gracias a Dios estamos bien", puntualizó.

El desgarrador video que grabaron

En las imágenes apenas se alcanza a ver parte del rostro del hombre, herido, y los restos de la estructura que los mantenía sepultados. Ambos hablan con dificultad mientras esperan que lleguen los equipos de rescate.

"Queremos vivir", repite el hombre una y otra vez mientras intenta tranquilizar a su esposa. Ella, por su parte, hace un pedido desesperado: "Dile que cuiden a mi hijo si consiguen este teléfono, por favor".

A lo largo de la grabación a ambos se los escucha asustados, aunque también intentan aferrarse a la esperanza. "Ojalá Dios nos rescate pronto. Queremos decirles que los amamos mucho. Mi amor, te amo. Hijo Sebastián, papá, los amamos", expresa el hombre al borde del llanto. En los últimos segundos del video, la mujer intenta mantener el optimismo: "¿Vamos a vivir hoy? Vamos a vivir. Lo importante es que vamos a vivir".

Soto explicó a TN que en ese momento el hijo de su pareja, Sebastián, no estaba con ellos, sino que había salido para jugar fútbol con amigos. "Él casi nunca juega, y ese día se había ido a jugar fútbol. No sabíamos dónde estaba y qué le podía haber pasado", dijo.

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El hombre de 66 años murió en el acto y dejó 13 heridos. Había manifestado ideas suicidas en su diario íntimo.


Al estar atrapados, Francisco y Deomaris no tenían ninguna noción de la magnitud del doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 que golpeó a Venezuela y dejó más de 2500 muertos y miles de desaparecidos: "Uno no sabía nada".

Según explicó el hombre, no tenían señal y no podían pedir ayuda. "El teléfono lo conseguí por suerte porque cayó justo cerca de nosotros, lo usamos como linterna".

"Con el pasar de las horas, ya sintiendo que no íbamos a salir de allí con vida, se me ocurrió grabar un video, dejar documentado lo que vivimos", como legado para su hijo, por si alguien llegaba a encontrar el dispositivo.

En diálogo con TN, Francisco elogió a su esposa: "Es una guerrera, ella me dio ánimo. Pobrecita yo estaba encima de ella, tenía un muro en las piernas".

"Lo que vivimos fue horrible", sostuvo. Según explicó, el hecho de tener luz los ayudó a no entrar en pánico.

"Oramos, oramos y oramos. Fue demasiado, muy largo. Gritábamos, pero nadie nos escuchaba", dijo.

Durante la mañana Soto escuchó al hijo de un vecino que buscaba a su papá y lo llamó. "'Soy el del 7D, estoy con mi esposa'", le dijo al joven, que dio la voz de alerta.

Según explicó Francisco, fueron rescatados por voluntarios que arriesgaron su vida" para salvarlos. Para él, la única forma de salir era "fracturarse más la pierna". "Ella me dijo 'no importa, papi, písame', y me empujo la pierna", recordó con emoción.

En la tragedia "murieron vecinos, como rescataron vecinos".

Y al final, buscó dejar un mensaje de fe y resiliencia: "Nosotros perdimos todo. Va a ser difícil, pero tenemos la vida. Fuerza, unión y humanidad es lo que hace falta. La gente tiene que ser más empática".

"Cuando Sebastián se enteró de que habíamos sobrevivido, la alegría fue inmensa".

Fuente: TN.com