Con menos de un minuto de diferencia, dos movimientos telúricos de 7,2 y 7,5 grados azotaron el centro del país. Se reportan escenas de destrucción en el barrio de Altamira y pánico generalizado en la capital. El Gobierno confirmó daños estructurales graves y llamó a la población a permanecer en espacios abiertos por riesgo de nuevas réplicas.
Venezuela vive horas de extrema angustia tras ser sacudida este miércoles por dos terremotos de gran magnitud que golpearon el centro del país con apenas segundos de diferencia. Según informó el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), los movimientos registraron magnitudes de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, con profundidades de 13 y 10 kilómetros respectivamente.
El epicentro del segundo sismo, que fue el más intenso, se situó a solo 16 kilómetros al suroeste de Morón, desencadenando una serie de réplicas que mantienen en alerta máxima a gran parte del territorio nacional, incluyendo los estados de Bolívar, Aragua, Falcón, Anzoátegui, Lara, Táchira, Sucre, Delta Amacuro, Monagas, Miranda, Guárico, Barinas y Portuguesa, así como reportes de percepción en la vecina Colombia.
La situación en Caracas es dramática. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó que se han registrado derrumbes de estructuras en la capital, siendo el barrio de Altamira uno de los puntos más críticos. Testigos presenciales dieron cuenta de la caída total de un inmueble de 22 plantas, mientras voluntarios y vecinos trabajaban intensamente entre los escombros al caer la noche en busca de posibles sobrevivientes.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro cerca de Morón y se percibió con intensidad en gran parte del territorio nacional y en zonas de Colombia. Aunque las autoridades aún no han reportado víctimas fatales, se registraron daños materiales en edificios y cortes de energía eléctrica.
En centros comerciales y edificios de oficinas, el pánico se apoderó de los ciudadanos, quienes narraron escenas de paredes rajadas, techos desplomados y la evacuación masiva hacia las calles ante la inestabilidad de las estructuras. Si bien las autoridades aún no han informado sobre víctimas fatales, el daño material en la infraestructura urbana es evidente y extenso, sumiendo a gran parte de la capital en un apagón y en una atmósfera de incertidumbre.
Ante la gravedad del suceso, el Sistema de Alerta de Tsunamis de los Estados Unidos emitió inicialmente un aviso para Puerto Rico y las Islas Vírgenes, medida que fue cancelada minutos más tarde al descartarse una amenaza mayor para la región.
En el plano político, la líder opositora María Corina Machado envió un mensaje de solidaridad a través de sus redes sociales, instando a la unidad, la serenidad y la fortaleza de todos los venezolanos en este "difícil momento", y elevando sus oraciones por la protección de las familias y los hogares afectados. Mientras tanto, el Gobierno ha instado a la población a evitar el ingreso a viviendas dañadas y a mantenerse en áreas al aire libre, ante el riesgo inminente de nuevos movimientos que podrían comprometer lo que queda de las edificaciones afectadas en una noche que, según expertos, será de vigilancia y rescate permanente.