El máximo tribunal de la Unión Europea falló a favor de Francia y avaló que pueda exigir controles de edad a sitios pornográficos establecidos en otros países del bloque para proteger a menores de edad.
El máximo tribunal de la Unión Europea falló a favor de Francia y avaló que el país pueda exigir controles de edad a sitios pornográficos establecidos en otros Estados miembros del bloque.
La decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea respalda los esfuerzos nacionales para impedir que menores de edad accedan a contenido adulto en internet, en medio de una discusión global cada vez más intensa sobre seguridad digital y protección infantil.
El tribunal reconoció que las reglas francesas sobre verificación de edad restringen la libre circulación de servicios digitales dentro del bloque europeo.
Sin embargo, sostuvo que esas restricciones pueden estar justificadas por razones de orden público, especialmente cuando el objetivo es la protección de menores.
La sentencia establece que Francia puede aplicar este tipo de medidas a proveedores radicados en otros países de la Unión Europea, aunque antes deberá solicitar la intervención del Estado donde esté establecida la empresa y notificar tanto a ese país como a la Comisión Europea, salvo en casos de urgencia.
La causa fue impulsada por las empresas checas WebGroup Czech Republic y NKL Associates, que cuestionaron las normas francesas que obligan a los editores de sitios pornográficos a impedir el acceso de menores.
Las compañías argumentaban que, según el principio europeo de "país de origen", los servicios digitales deben ser regulados principalmente por el Estado miembro en el que están establecidos.
El tribunal confirmó que ese principio sigue vigente, pero aclaró que no impide que un país adopte medidas específicas cuando exista un objetivo legítimo de protección, como ocurre con los menores frente al contenido para adultos.
El fallo también señaló que los operadores de sitios pornográficos no pueden invocar automáticamente una exención de responsabilidad como simples alojadores de contenido si controlan, almacenan o retransmiten ese material.
Ese punto es relevante porque limita la posibilidad de que determinadas plataformas se amparen en normas de intermediación digital para evitar obligaciones vinculadas al control de acceso.
La decisión llega en un contexto en el que distintos países avanzan con regulaciones más estrictas sobre el acceso de menores a contenidos digitales.
La propia Unión Europea prepara una aplicación voluntaria de verificación de edad, mientras que otros gobiernos analizan mecanismos similares para redes sociales, plataformas de streaming y sitios con contenido sensible.
Reino Unido, por ejemplo, anunció planes para prohibir el acceso de menores de 16 años a las principales redes sociales desde el próximo año.
Con este fallo, Francia queda habilitada a reforzar sus controles sobre sitios para adultos, incluso cuando esas plataformas operen desde otros países del bloque europeo.