Mundo Inteligencia artificial

OpenAI y Anthropic profundizan su disputa por el liderazgo de la inteligencia artificial

OpenAI y Anthropic compiten por dominar el mercado de la IA generativa, acelerar sus salidas a bolsa y fijar las reglas financieras de una industria que mueve cifras multimillonarias.

Jueves, 11 de Junio de 2026

La disputa entre OpenAI y Anthropic se transformó en uno de los ejes centrales de la carrera global por la inteligencia artificial. La competencia entre ambas compañías no solo aceleró el lanzamiento de productos como ChatGPT y Claude, sino que ahora también se trasladó al terreno financiero, con planes de salida a bolsa que podrían redefinir la valoración del sector.

Según Reuters, la rivalidad tuvo un punto decisivo a fines de 2022, cuando OpenAI supo que Anthropic trabajaba en un chatbot impulsado por inteligencia artificial. Ante esa información, Sam Altman ordenó acelerar el desarrollo de un producto propio. Dos semanas después, la empresa lanzó ChatGPT, la herramienta que desencadenó una transformación tecnológica de alcance mundial.

Desde entonces, la relación entre ambas empresas se volvió cada vez más tensa. Anthropic fue fundada por Dario Amodei, exvicepresidente de investigación de OpenAI, junto con otros exempleados que dejaron la compañía con la promesa de priorizar la seguridad en el desarrollo de modelos avanzados. Para parte del entorno de OpenAI, aquella salida fue interpretada como una crítica directa al rumbo impulsado por Altman.

El enfrentamiento ya no se limita al desarrollo tecnológico. OpenAI y Anthropic también compiten por llegar primero al mercado bursátil. Anthropic tomó la delantera el 1 de junio al presentar de manera confidencial documentación ante los reguladores de Estados Unidos, mientras que OpenAI hizo lo propio una semana después.

El objetivo de ambas compañías es claro: llegar antes que su rival podría permitirles fijar una referencia para los inversores sobre cómo deben valuarse las empresas líderes de inteligencia artificial. En el caso de OpenAI, Reuters informó previamente que la compañía apunta a salir a bolsa con una valuación cercana a un billón de dólares.

La competencia también genera tensiones entre bancos y asesores financieros, ya que ambas firmas necesitan recurrir a algunas de las mismas entidades para preparar operaciones de enorme magnitud. De acuerdo con personas familiarizadas con el proceso, algunas instituciones debieron crear barreras internas entre equipos para evitar filtraciones de información.

Otro foco de conflicto está en la forma en que cada empresa presenta sus ingresos. OpenAI cuestiona el método contable de Anthropic, al considerar que sobreestima sus ingresos al registrar el monto total que pagan los clientes, aunque luego una parte se destine a socios como Amazon y Google. Anthropic sostiene que aplica prácticas contables establecidas y que debe reconocer ingresos brutos porque actúa como principal responsable de la transacción.

La rivalidad también se expresa en el ritmo de lanzamientos. Analistas del sector sostienen que cada avance de una compañía suele provocar una respuesta rápida de la otra. Ese patrón se vio con los chatbots, con los modelos de razonamiento y, más recientemente, con las herramientas de programación, donde Claude Code y Codex se volvieron piezas clave para competir en el mercado empresarial.

El vínculo entre Altman y Amodei quedó aún más deteriorado después de la crisis interna de OpenAI en 2023, cuando Altman fue removido brevemente por el directorio y luego restituido. Durante esos días, algunos directores llegaron a conversar de manera preliminar con Amodei sobre una posible fusión de los laboratorios bajo su liderazgo, una idea que no prosperó pero que profundizó el malestar interno.

En los últimos meses, la disputa se volvió más pública. Altman criticó anuncios de Anthropic durante el Super Bowl y Amodei acusó al CEO de OpenAI de aprovechar una controversia de su empresa con el Pentágono. La tensión quedó expuesta incluso en una cumbre de inteligencia artificial en India, donde ambos ejecutivos evitaron tomarse de la mano en un gesto de unidad promovido por el primer ministro Narendra Modi.

Así, la pelea entre OpenAI y Anthropic dejó de ser una disputa privada entre dos laboratorios tecnológicos. Hoy representa una pulseada por el liderazgo de la inteligencia artificial, por la confianza de los inversores y por la forma en que millones de personas utilizarán estas herramientas en su vida cotidiana.