La operación de interdicción marítima se realizó durante la madrugada del viernes, cuando la nave sin bandera iba casi llena con crudo iraní
La Marina de Estados Unidos abordó el superpetrolero sancionado MT Davina en el océano Índico, en la cuarta operación de interdicción marítima confirmada por el Comando Indo-Pacífico (INDOPACOM) desde mediados de abril, como parte del bloqueo naval que Washington impuso a los puertos iraníes para presionar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz y aceptar una prórroga del frágil cese del fuego en la guerra.
El Davina -también conocido como Lenore- es un superpetrolero con capacidad para transportar hasta dos millones de barriles de crudo. Según la plataforma de rastreo MarineTraffic, el buque fue avistado el 5 de junio a unos 32 kilómetros al suroeste de Sri Lanka, donde habría permanecido oculto durante las últimas seis semanas. Los datos de calado del navío indicaban que navegaba con carga casi completa.
La organización TankerTrackers.com precisó que el buque transportaba 1,9 millones de barriles de crudo iraní embarcados el 20 de marzo en la isla de Kharg, y que desde 2024 ha movido aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo de ese origen.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al Davina en octubre de 2024 por su participación en el comercio de petróleo iraní, con entregas documentadas a China. El buque, construido en 2004, fue vendido ese mismo mes a compradores y operadores no identificados. El navío operaba sin bandera reconocida: antes de ser detectado, había declarado falsamente registros en Curazao y, con anterioridad, en Palaos.
INDOPACOM publicó en X fotos y un video de la operación, en los que se observa al buque con el ancla echada y un buque base de la clase Lewis B. Puller de la Armada estadounidense participando en el abordaje mediante helicópteros. "Continuaremos con la aplicación de la ley marítima a nivel mundial para desarticular redes ilícitas e interceptar embarcaciones que proporcionen apoyo material a Irán", señaló el comando en esa misma publicación.
Un buque tanque Aframax navega en las aguas azules del océano bajo un cielo parcialmente nublado, transportando petróleo a través de rutas marítimas internacionales.
El Davina es el cuarto superpetrolero intervenido por fuerzas estadounidenses desde mediados de abril. El 21 de ese mes fue capturado el Tifani; dos días después, el 23 de abril, el Majestic X -también conocido como Phonix-, ambos en el océano Índico o el golfo de Bengala. Un tercer buque, el Skywave -o Blue Gulf-, fue detenido en mayo, aunque el Pentágono no lo confirmó formalmente; la información fue publicada por The Wall Street Journal.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este 5 de junio que las fuerzas del país han redirigido en total 129 embarcaciones comerciales e inhabilitado seis buques para garantizar el cumplimiento del bloqueo naval impuesto a los puertos y el comercio marítimo iraní. El Davina había salido del golfo antes de que ese bloqueo entrara en vigor.
El estrecho de Ormuz, paso que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, permanece bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto bélico con Israel y Estados Unidos en febrero. Por esa vía transita una parte sustancial del petróleo, gas natural, fertilizantes y otras materias primas de alcance global. Teherán ha disparado contra embarcaciones para impedirles el paso, mientras Washington respondió con su propio bloqueo de puertos iraníes y el uso de la fuerza contra seis naves que desobedecieron sus órdenes.
A still image from a video obtained by Reuters on June 5, 2026, shows U.S. forces conducting an interdiction of the sanctioned stateless oil tanker Davina in the Indo-Pacific region, according to the U.S. Indo-Pacific Command. INDOPACOM/Handout via REUTERS THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. MANDATORY CREDIT.
La presión marítima sobre Irán se enmarca en un escenario regional más amplio. Las tropas israelíes controlan alrededor de un quinto del territorio del Líbano desde el 2 de marzo, en la mayor penetración desde la ocupación de 1982-2000. El conflicto ha causado más de 3.500 muertos en ese país y al menos 29 soldados y tres civiles israelíes fallecidos. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien enfrenta elecciones a finales de año, ha manifestado su intención de proseguir la ofensiva hasta que Hezbollah deje de representar una amenaza.