Cinco astronautas fueron enviados a sus naves como medida preventiva mientras técnicos rusos intentaban reparar una fuga en el módulo Zvezda.
La NASA ordenó a cinco astronautas de la Estación Espacial Internacional refugiarse en sus naves y prepararse para una eventual evacuación, luego de que empeorara una fuga de aire en el sector ruso del laboratorio orbital.
La medida fue dispuesta este viernes por el control de misión de la agencia estadounidense, mientras tripulantes rusos intentaban reparar el problema en el módulo de servicio Zvezda, una estructura clave de la estación.
La orden alcanzó a cuatro astronautas de la misión Crew-12 y a otro astronauta estadounidense que se encontraba a bordo. Todos fueron enviados a la nave Crew Dragon, construida por SpaceX y acoplada a la estación.
Además, recibieron la instrucción de colocarse sus trajes espaciales ante la posibilidad de que la fuga empeorara y fuera necesario abandonar la Estación Espacial Internacional.
Unas dos horas después, la NASA levantó la alerta y autorizó a los astronautas a regresar al interior de la estación, mientras continuaba el análisis conjunto con la agencia espacial rusa Roscosmos.
Según información preliminar, la fuga pasó de una libra de aire por día a dos libras diarias, una variación que encendió las alarmas en el control de misión.
La NASA y Roscosmos vienen discutiendo desde hace meses las posibles causas y soluciones para pequeñas fugas detectadas en el módulo Zvezda.
En esta oportunidad, dos cosmonautas rusos intentaban acceder a la zona donde creen que se encuentra la grieta responsable de la pérdida de aire. De acuerdo con fuentes citadas por Reuters, la metodología utilizada generó diferencias con funcionarios de la NASA, lo que derivó en la activación del protocolo preventivo.
Actualmente, la Estación Espacial Internacional alberga a siete tripulantes de dos misiones. Entre ellos se encuentran astronautas estadounidenses, una astronauta francesa de la Agencia Espacial Europea y cosmonautas rusos.
Las órdenes de refugio son poco frecuentes en la estación, aunque en los últimos años se activaron protocolos similares por riesgos vinculados a basura espacial o variaciones menores en fugas de aire.
Desde su inicio operativo, hace 27 años, la Estación Espacial Internacional nunca debió ser evacuada por completo.