El líder del partido Tisza puso fin abruptamente a los 16 años de Orbán como primer ministro de Hungría.
El líder del partido Tisza puso fin abruptamente a los 16 años de Orbán como primer ministro de Hungría.
A principios de ese año, el gobierno de Orbán se vio sacudido por la indignación pública tras revelarse que la entonces presidenta de Hungría, Katalin Novák, había indultado a un exfuncionario condenado por ayudar a encubrir el abuso de menores en un hogar infantil.
Judit Varga, ministra de Justicia de Orbán en aquel momento, también estuvo implicada en el indulto. Ambas mujeres dimitieron.
Varga había estado casada con Magyar. En una explosiva entrevista con Partizan, un medio de comunicación húngaro, Magyar acusó a Orbán de "esconderse tras las faldas de las mujeres". También aprovechó la entrevista para revelar secretos que había descubierto gracias a su cercanía con el gobierno. "Unas pocas familias controlan la mitad del país", afirmó.
La lucha contra la corrupción ha sido un tema central de la campaña de Magyar. Ha descrito la imagen que Orbán proyecta al mundo "??la del primer ministro como defensor de la soberanía nacional frente a la ideología liberal"?? como una mera fachada para ocultar el funcionamiento de la maquinaria del poder y amasar inmensas fortunas.
La campaña también se centró incansablemente en los problemas cotidianos de la gente, desde el estancamiento de la economía húngara hasta su deficiente sistema de salud.
Si bien Orbán basó su campaña principalmente en temas de política exterior, Magyar apenas mencionó su postura sobre la guerra de Rusia en Ucrania o la relación de Hungría con la Unión Europea.

El conservador Peter Magyar derrotó categóricamente a Viktor Orban en las elecciones legislativas de Hungría. Es un duro golpe para Donald Trump y Vladimir Putin. Y una victoria política de la Unión Europea.