El presidente de Estados Unidos aseguró que Teherán no está garantizando el paso libre de petróleo por el estrecho de Ormuz, una de las condiciones centrales del alto el fuego de dos semanas. Aunque algunos buques ya retomaron el cruce, persisten restricciones, cupos y versiones sobre eventuales peajes que mantienen la fragilidad del entendimiento.
Donald Trump volvió a cargar este jueves contra Irán y lo acusó de no cumplir plenamente con el acuerdo alcanzado para mantener abierto el estrecho de Ormuz. Según Reuters, el mandatario advirtió que Teherán está haciendo un trabajo "muy deficiente" para permitir el paso del crudo y amenazó con retomar acciones militares si no se respeta lo pactado.
La disputa gira en torno a uno de los puntos más sensibles del entendimiento: la "apertura completa, inmediata y segura" del estrecho. Sin embargo, la reapertura sigue siendo apenas parcial. Reuters reportó que Irán estaría dejando pasar un máximo de 15 buques por día, mientras otros actores internacionales sostienen que el corredor continúa restringido y lejos de una normalización real.
A la vez, crecieron las preocupaciones por la posibilidad de que Irán esté intentando cobrar peajes a los barcos que atraviesan la zona. Reuters informó que Teherán impulsa la idea de imponer tasas de tránsito, algo que la Organización Marítima Internacional de la ONU calificó como un "precedente peligroso" y contrario al principio de libre navegación en estrechos internacionales.

Estados Unidos será sede la próxima semana de conversaciones entre Israel y Líbano para intentar encauzar un posible alto el fuego en el frente libanés. El acercamiento llega después del bombardeo israelí más intenso sobre Beirut desde el inicio de la guerra y en medio de una fuerte disputa sobre si la tregua entre Washington e Irán incluye o no a Líbano.
Pese a estas tensiones, hay señales de movimiento en la ruta marítima. Diversos reportes recogidos por Reuters y otros medios indican que algunas embarcaciones comenzaron a volver a cruzar Ormuz bajo nuevas condiciones, lo que sugiere una reanudación parcial del tráfico, aunque todavía bajo fuerte incertidumbre.
En paralelo, Trump también salió a responder a The Wall Street Journal, después de que el diario planteara que su declaración de victoria sobre Irán podía ser prematura. El propio Journal publicó este jueves que aliados y funcionarios estadounidenses temen que la tregua esté siendo sobrevendida, ya que Irán conserva capacidad de presión militar y política, especialmente alrededor de Ormuz.
Así, el cruce de este jueves dejó al descubierto que el alto el fuego sigue lejos de consolidarse. El paso de algunos barcos alivió parte de la tensión, pero las restricciones iraníes, la discusión sobre eventuales tarifas y las diferencias sobre el cumplimiento del acuerdo mantienen a Ormuz como el punto más delicado de una tregua todavía inestable.